Ciclismo

Fallece Fignon un «héroe» del ciclismo y doble campeón del Tour

El francés, ganador de dos Tours, falleció ayer víctima de un cáncer / Antón se impone en un tremendo final

Un cáncer terminó de devorar a Laurent Fignon en la mañana de ayer. Las cuerdas vocales fueron las últimas afectadas por una despiadada enfermedad que se ha llevado por delante al hombre que se atrevió a discutir el mito de Bernard Hinault, que primero fue su jefe y luego su enemigo.

«Estoy muy afectado. Siempre luchaba para ganar», comentó Hinault. «Ha muerto un héroe», añadió Jean Marie Leblanc, el director del Tour en los años de dominio de Fignon. Ganó la carrera en 1983 y 1984, sufrió por las lesiones, volvió a ser un ídolo cuando ganó el Giro en 1989 y ese mismo año se acabaron para siempre sus posibilidades en el Tour. Llegó a la última etapa, una contrarreloj por las calles de París, con 50 segundos de ventaja sobre Greg Lemond.

Se sentía ganador otra vez, héroe en casa, pero el estadounidense le superó en 58 segundos aquel día. Los ocho segundos que hicieron perder el Tour a Fignon son todavía la menor diferencia entre el ganador y el segundo en la historia de la carrera francesa.

Era aquel el Tour en que Pedro Delgado llegó dos minutos tarde a la salida. Perico recordaba ayer que, cada vez que se cruzaba con el francés, le decía: «¿Todavía aquí?» No entendía que el español aguantase sabiendo que no iba a ganar la carrera. Pero Perico siguió y terminó tercero. Ahora es Fignon el que se ha ido para siempre. A los 50 años. Descanse en paz.

La Vuelta se unió ayer a las muestras de dolor y hoy guardará un minuto de silencio en la salida. Pero la carrera continuó. Y sigue viva, con nuevos desafíos como el impresionante final en Valdepeñas de Jaén. Una terrorífica subida hasta las Eras del Chaparral que en un tramo alcanzaba un 27 por ciento de desnivel. Un muro que se hizo insoportable para Rigoberto Urán. Demasiado largo para «Purito». Un camino hacia la gloria para Igor Antón, que se presenta candidato. «La llegada me venía bien. La habíamos estudiado y sabía que podía ganar», reconocía entre una nube de micrófonos.