Herrera no sube impuestos y reduce el gasto público a partir de la austeridad

Los sindicatos exigen la inmediata aplicación de la Renta de Ciudadanía y los empresarios valoran que no se suban tasas.

El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, durante su intervención en el pleno de ayer
El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, durante su intervención en el pleno de ayer

Valladolid- «Las subidas de impuestos no son el camino». Alto y claro, el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, rechazó una mayor presión fiscal para los castellanos y leoneses, frente a la estrategia seguida por el Gobierno socialista en España. A su entender, la rebaja del gasto público ajustándolo a criterios de más austeridad y la dirección de fondos a las verdaderas prioridades deben constituir las claves de actuación del Ejecutivo regional ante la crisis. Fue uno de sus anuncios en el Debate sobre Política General,en el que también apuntó siete prioridades para el año de legislatura restante, a partir de tres premisas: salir de la crisis a partir de la creación de empleo, garantizar sistemas de protección social y respaldo a la dimensión rural y local de la Comunidad. La primera prioridad, el apoyo al empleo, parte de la renovación del Plan Regional de Empleo, del de Formación Profesional y del de Prevención de Riesgos Laborales. La segunda, referida a la competitividad e innovación industrial, se ciñe en el respaldo al sector privado y el mantenimiento de la apuesta por la investigación y la innovación.Castilla y León se compromete a mantener las actuaciones licitadas, incluidas las plurianuales, descartando cualquier paralización, con inversiones ya efectuadas de 560 millones de euros y otros 400 en los próximos meses.El mantenimiento de los grandes servicios públicos representa la cuarta línea fundamental de trabajo, con el II Plan de Infraestructuras Sanitarias y la aplicación de la Renta Garantizada de Ciudadanía como principales baluartes. También destacó Herrera el impulso de políticas para jóvenes, familias e inmigrantes a partir de la Agenda para la Población, que desplegará 34 entre 2010 y 2011.La sexta prioridad será ampliar el Plan Integral para el Desarrollo Rural de Castilla y León y anticipar la gestión de recursos de la PAC, como ya se hizo en 2009.

Acuerdo presupuestarioAsimismo, el presidente pactará con entidades locales un Plan Extraordinario de Apoyo 2010-2011 para municipios de menos de 20.000 habitantes y diputaciones, dotado con 90 millones, destinado al gasto corriente y el empleo local, para dar aire ante la «asfixia financiera que sufren».Por otra parte, avanzó su intención de propiciar un «amplio acuerdo» para orientar los trabajos de elaboración de los próximos presupuestos de 2011. Unas cuentas restrictivas que podrían reducirse en unos mil millones.Una solución, dijo, que parte de que Castilla y León cuenta con «una estructura prudente en su Administración y en su Gobierno. Y con un muy reducido sector público», así como «mejor posición en crecimiento, empleo y déficit», al no haber agotado el endeudamiento en años precedentes, lo que ha repercutido en un ahorro de 1.570 millones.Herrera también se refirió a otras medidas para lograr un ahorro adicional de 80 millones, durante los próximos seis meses. Entre ellas, citó la congelación de la oferta de empleo público, excepto en las áreas sociales y la restricción de la disponibilidad de vehículos oficiales. Del mismo modo, apostó por un «profundo cambio en la filosofía de las ayudas públicas a los proyectos empresariales», para limitar las subvenciones a fondo perdido.Los sindicatos UGT y CCOO, a través de sus secretarios regionales, Agustín Prieto y Ángel Hernández, exigieron a los grupos parlamentarios que «no se vayan de vacaciones» mientras no se apruebe la Renta Garantizada de Ciudadanía. «La sociedad no lo entendería, con miles de ciudadanos a las puertas de la exclusión social», señaló Prieto. Por su parte, Hernández demandó que para el 1 de septiembre la medida esté en marcha, ya sea con el trabajo en las Cortes en periodo extraordinario o con la aprobación de la ley con carácter retroactivo.Por su parte, el presidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales, Jesús Terciado, aplaudió que no se toque la fiscalidad y, de cara a la rebaja presupuestaria, planteó «hacer lo mismo con menos». El presidetne de la FRMP, Miguel Ángel García Nieto alabó la «valentía» de Herrera al reconocer la «mala situación del ámbito local por el desastre propiciado por Zapatero». Mientras, Vicente Villagrá, titular de las Cámaras de Comercio de Castilla y León, destacó que «no se toquen los impuestos».

«No al suicidio financiero»Herrera lanzó mensajes contundentes: «Si algunos se quieren suicidar financieramente, que no cuenten con la Junta», sentenciaba por la tarde, tras avisar de que se opondrá en el caso de que las «fusiones frías» de cajas supongan una «absorción encubierta» cuando no concuiran mínimos de representación y territorialidad. Del mismo modo, arremetía contra el «agravio, además de un error» de cerrar la central de Garoña, en contra de las recomendaciones del Consejo de Seguridad Nacional. Si bien, el presidente de la Junta se mostraba firme y rechazaba la instalación del almacén de residuos temporales.