Médicos y enfermeras empujados al éxodo

Las organizaciones profesionales alertan de una nueva fuga de sanitarios al extranjero por culpa del «tijeretazo» del Gobierno. Los bajos salarios fuerzan a 20.000 profesionales a ejercer fuera de España 

Además de abrir la puerta de salida de España a las compañías farmacéuticas, el «tijeretazo» que ha aprobado el Gobierno también sitúa en la lanzadera orientada al extranjero al personal sanitario. Médicos y enfermeras son, dentro de Sanidad, los otros paganos de la crisis económica y de las medidas improvisadas que el Ejecutivo se ha decidido finalmente a poner en marcha para atajar el déficit. Pero con dos claros agravantes: por un lado, ambos colectivos se encuentran ya a la cola de Europa en lo que a la cuantía de las retribuciones se refiere. Por otro lado, vienen sufriendo desde hace meses los duros ajustes que han empezado a aplicar los servicios de salud autonómicos, y que se traducen en congelaciones encubiertas de salarios para el personal laboral, contrataciones precarias y rechazos de la Administración a la hora de, por ejemplo, cubrir bajas por enfermedad, aunque sean vitales para el funcionamiento de determinados servicios. El paradigma de esta última situación es Navarra, comunidad en la que hace meses el propio Gobierno Foral decidió intervenir las cuentas de la Consejería de Sanidad, ordenando taxativamente la suspensión de las sustituciones, a la vista de la evolución que estaba experimentando el gasto de todas las partidas sanitarias.Las consecuencias de todos estos recortes de salarios son también nítidas: en primer lugar, los especialistas y los sindicatos alertan de un nuevo y masivo éxodo al extranjero de profesionales formados en España, en busca del salario que aquí se les niega. Nuestro país pagaría así su formación y luego se aprovecharían de ello otros estados receptores de esos trabajadores. La tendencia puede recrudecerse en los próximos meses, después de una temporada de relativa calma. La otra consecuencia es el deterioro de la calidad de la atención que recibirán los pacientes y el previsible aumento del absentismo laboral. Baste recordar al respecto que, sólo en Madrid, cada trabajador de la Sanidad está de baja una media de 21 días al año, según los datos de la Consejería.Las listas del paroMáximo González Jurado, presidente del Consejo General de Enfermería, no descarta un nuevo «boom» de fugas al extranjero de profesionales como a los que representa, similar al que se inició hace ahora una década y que ha ido creciento año a año. En estos momentos, hay ya 9.568 enfermeras ejerciendo fuera de nuestro país. «Si se congelan las sustituciones y la creación de nuevos puestos de trabajo, efectivamente habrá un altísimo riesgo de que esto ocurra: van a seguir graduándose enfermeras todos los años que de ser así irían directamente a engrosar las listas del paro. La gente necesita trabajar y ganarse la vida. Y si no es en España, tendrá que ser en algún país de los muchos que se rifan a las enfermeras españolas para contratarlas por su excelencia profesional, ya que el nuestro tiene la formación enfermera más avanzada del mundo». «Nosotros siempre hemos dicho que hay que ser solidarios; hay que arrimar el hombro y participar en aquellas medidas que sean necesarias para paliar una situación financiera tan difícil como la que estamos atravesando en la actualidad. Sin embargo, la solidaridad viene de un plan amplio de medidas generalizadas en las que todos lleven a cabo sacrificios en pos de sacar al país adelante. Porque aplicar estas medidas únicamente a los funcionarios y profesionales sanitarios sería injusto», subraya González Jurado, recordando que «la enfermería española está dispuesta a sacrificarse y ser solidaria, pero siempre y cuando hablemos de un plan de actuación general para todo el Estado, que contemple un conjunto de sacrificios para aplicarse en todo el país».Un «goteo» de batas blancasEn el lado médico sucede algo parecido. Según los datos de la Federación Europea de Médicos Asalariados, en estos momentos ejercen fuera de España alrededor de 10.000 facultativos. El «goteo» hacia el exterior se produce a un ritmo de entre 800 y 900 profesionales al año. Julio Zarco, presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), asegura que la rebaja de sueldos es una medida «desesperada y mal calibrada». El problema, a su juicio, se agranda, si se tiene en cuenta que «los profesionales españoles son ya los peor pagados de Europa». Zarco ahonda además en otro mal endémico de la Sanidad española, el de la «desmotivación» de los trabajadores, y «una bajada de este tipo no va a contribuir precisamente a acabar con ella». El presidente de Semergen, una de las dos principales sociedades científicas que representan a los médicos de atención primaria en España, alerta además del riesgo de pérdida de imagen social de su colectivo.Por su parte, la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) ha anunciado su intención de poner en marcha un calendario de movilizaciones que podría concluir incluso con una huelga de médicos, en protesta por la rebaja de los salarios. La CESM ya protagonizó al final del primer mandato socialista previo a la llegada del PP al poder una gran movilización en los hospitales de toda España, con Ángeles Amador como ministra.