ANÁLISIS: Un ordenador en la lentilla por Celia Sánchez-Ramos

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– ¿Estamos más cerca de obtener lentillas que funcionen como ordenadores?
– Es un gran avance, pero todavía nos queda tiempo para desarrollarlo. Falta considerar la biocompatibilidad de estas lentes con el tejido humano y cómo puede afectar a nuestro sistema. Su mayor inconveniente es la corta distancia que mantiene del ojo. Van a tener que reajustarla, ya que para poder leer debe proyectarse a 25 cm hacia fuera del globo ocular. Debe estar enfocada hacia el aire.

– ¿Cuál cree que será su uso?
– Lo menos relevante es que sea una lente de contacto, es una excusa para proporcionar información, por eso creo que puede haber otras maneras de desarrollarlo: a través de una pulsera, por ejemplo.

– ¿Podrán estar conectadas a internet, leer e-mails?
– La lentilla no lee, esa función le pertenece al cerebro. Podrá avisar de que se recibe un e-mail como ya lo hace un móvil. Por eso que llegue directamente a la retina desde la córnea no sé hasta que punto es un adelanto. Sería más novedoso que lograra detectar la presión intraocular.

 

Celia Sánchez-Ramos
Investigadora de Neuro-Robótica de la UCM