La fusión de Caja Duero y Caja España buscará negocio de riesgo bajo

 La nueva caja que surja de la fusión de Caja Duero y Caja España dejará en un segundo plano a "las grandes empresas y a las instituciones"y buscará un modelo de negocio basado en el riesgo bajo, según ha explicado hoy el director general de Caja Duero, Lucas Hernández.

En un encuentro con periodistas, el que será director general de la nueva caja de ahorros de Castilla y León que surgirá de la fusión ha explicado cuál debe de ser la base de negocio para que la futura entidad sea líder en esta Comunidad, y que él la ha definido en una palabra, repetida en tres ocasiones, "gestión, gestión y gestión".Lucas Hernández ha añadido que la nueva caja pondrá su foco "en el negocio tradicional de la banca universal y personal, con perfil de riesgo bajo", además de potenciar las "pequeñas y medianas empresas"y reducir la exposición "al segmento promotor y constructor".Además, la nueva caja de ahorros buscará el "compromiso de todos"en este proyecto y la "unidad"para constituir "una gran caja de Castilla y León", que tenga como principal vocación "el desarrollo regional".Otro de los elementos básicos de la futura entidad será la Obra Social, cuya sede estará en Salamanca, como ha recalcado el director general de Caja Duero, para la que ha ofrecido un "compromiso, que se hará compatible a corto y medio plazo", tras la devolución de los 560 millones de euros aportados a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que tendrán que devolverse antes de 2015.Para llegar a ello, Lucas Hernández ha incidido en los grandes números, es decir, en que se mantendrán abiertas 849 oficinas y se cerrarán otras 253, en todas las regiones y en Portugal.De ellas, cerrarán 139 en Castilla y León, 36 en Madrid, 14 en Aragón, 10 en Andalucía y en la Comunidad Valenciana, 4 en Asturias, 2 en Cantabria, 9 en Castilla-La Mancha, 1 en Cataluña, 6 en Extremadura, 5 en Galicia, 3 en Murcia, Navarra y La Rioja, en cada caso, 7 en el País Vasco y otras 7 en Portugal.Lucas Hernández también ha dicho que la nueva entidad tendrá "viabilidad, fortaleza y solvencia", una conclusión a la que llegó tras analizar los datos económicos de la futura caja: se espera un beneficio neto de 365 millones de euros en 2015 y un balance de 45.953 millones de euros.El director general de Caja Duero ha mostrado su convencimiento de que la fusión "es conveniente y dará valor añadido a esta entidad y a Castilla y León". Además, ha explicado que con la "gestión"que se realizará de la futura caja la hará "merecedora"para que se cuente con ella "ante una segunda ronda"de fusiones de cajas de ahorros en España, que el propio Lucas Hernández prevé para dentro de doce meses.En cuanto a la situación de los trabajadores, el director general de Caja Duero ha asegurado que tendrán "muy buenas condiciones"y ha preferido no comentar la negativa de UGT a firmar el acuerdo laboral.Las asambleas de las dos cajas de ahorros aprobarán la fusión el próximo 5 de junio, por lo que el día 6 "se empezaría a trabajar como una nueva entidad", aunque hasta el 14 de julio no se firmará la escritura pública.