Gómez y su cruzada contra el Samur

La propuesta del líder del PSM de eliminar las ambulancias viene de lejos. Cuando era alcalde de Parla dejó una deuda tan grande que terminó el servicio

Tomás Gómez anunció el pasado miércoles que, si gana las elecciones del 22-M, eliminará el servicio del Samur en Madrid
Tomás Gómez anunció el pasado miércoles que, si gana las elecciones del 22-M, eliminará el servicio del Samur en Madrid

MADRID- A los socialistas de Parla la promesa electoral de su líder, Tomás Gómez, que pretende aunar los servicios de atención sanitaria de emergencia del Samur y el Summa, puede provocarles más de un quebradero de cabeza. El candidato del PSM a la Comunidad se comprometió el pasado miércoles a plantearse la integración del Samur dependiente del Ayuntamiento de la capital– y el Summa 112 –dependiente de la Administración autonómica–, si gana a Esperanza Aguirre el próximo 22 de mayo, porque considera que en un mismo territorio no deben trabajar ambas organizaciones. Pero el anuncio no se quedó en una mera propuesta, ya que consiguió resucitar una vieja deuda del Consistorio que dirigió durante 9 años.
Al parecer durante las casi tres legislaturas que Gómez trabajó como regidor de este municipio, y también con su antecesor, los vecinos de Parla disfrutaron de un servicio de ambulancias municipal similar al Samur que ahora pretende eliminar. Pero además resulta que su última adjudicataria, una Unión Temporal de Empresas de la que formaba parte la sociedad Ambulancias Móstoles S. L., aún reclama más de 400.000 euros como pago de los servicios que prestó en el municipio durante un año.
Ambulancias Móstoles S. L. ganó un concurso público para llevar a cabo este servicio en el año 2005. En las bases de la adjudicación quedaba estipulado que el contrato que firmaba el Ayuntamiento con la adjudicataria estaría en vigor durante dos años, prorroglables en 24 meses más. Sin embargo, en mayo de 2009 y ya con José María Fraile como alcalde, el Consistorio parleño decidía suspender este servicio a sus ciudadanos dejando al empresario de las ambulancias, José Antonio Muñóz-Quirós, con unos números rojos que superan los 472.000 euros y que le obligaron a dejar en la calle a sus ocho empleados.

Un empresario, en ruina
 «Estoy pendiente de una sentencia porque me deben las facturas de más de un año, la última factura que cobré es de marzo de 2008», explicaba ayer Muñoz-Quirós. El empresario, que aseguró que sus ambulancias ofrecían su servicio en Parla las 24 horas y que realizaban 1.700 servicios anuales, se está incluso planteando iniciar una huelga de hambre frente al Ayuntamiento hasta que le abonen sus facturas. «Es un servicio esencial para los madrileños. Es caro pero muy bueno, además ahora el sector está muy coordinado y no hay posibilidad de que unas ambulancias se solapen con otras», razonaba el adjudicatario del concurso preguntado por la propuesta electoral de Gómez.
La ausencia de ambulancias municipales llevó el pasado verano a la Policía Local de Parla a trasladar hasta el hospital a un hombre que había sufrido un infarto. Entonces, en declaraciones a Ep, el Ayuntamiento aseguró que estaba recibiendo quejas de los ciudadanos por la falta de ambulancias porque se estaba «poniendo en grave riesgo la atención sanitaria de los vecinos».


Cambian ambulancia por coche oficial
- El 15 de mayo de 2009 fue el último día que los parleños tuvieron ambulancia municipal. Curiosamente esta fecha coincide con otra muy señalada, según los miembros del PP en el municipio, que recordaron que el alcalde José María Fraile pidió un coche oficial de más de 70.000 euros por la misma época. Casi la mitad de este importe lo sumaban todos los extras que el regidor pedía para su vehículo de trabajo por lo que, tras la denuncia de la oposición, tuvo que rebajar sus expectativas y conformarse con un coche un poco inferior.