Música

Beyoncé sienta cátedra

La Universidad de Rutgers, en EE UU, oferta un curso sobre la cantante para analizar el feminismo afroamericano

Compositora, modelo, coreógrafa, diseñadora, actriz ama de casa y también madre. Beyoncé controla todos los ámbitos, incluso el acádemico: ha conseguido colgar el cártel de «completo» en la Universidad de Rutgers, Nueva Jersey, un centro estatal que ha dado la vuelta al mundo por su «revolucionaria» oferta académica: un curso sobre la cantante denominado «Politicizing Beyoncé». Su autor, Kevin Allred, un estudiante de doctorado, explica a LARAZÓN que escogió a Beyoncé como materia para sus clases porque a través de ella consigue «atrapar» a los alumnos en el estudio del feminismo afroamericano. «Se puede aprender más explorando la vida de Knowles que en muchos manuales de teoría», reivindica. De hecho, «Me, my life and me», título de su tercer sencillo, refleja todo lo que da de sí la cantante, ahora convertida en asignatura semestral. «Es apasionante, su éxito no entiende de fronteras, llega a cualquier tipo de audiencia».

Para más inri, la ex Destiny Child's está al corriente del curso y no ha dudado en publicar toda la información sobre el mismo en su página web; quizá alguno de sus fans termine matriculándose. Pero «éste no es un curso sobre el compromiso político de Beyoncé o cuántas veces actuó durante el fin de semana inaugural del presidente Obama», advierte el centro de estudios. En la materia se estudian, por ejemplo conceptos como el control de Beyoncé sobre su propia estética: «La construcción de su personalidad es muy interesante aunque muchas veces su cuerpo sea considerado un estereotipo, y también sus actuaciones bajo su otra personalidad llamada Sasha Fierce», explica Allred. Así, reflexionan a través de la compositora de R&B sobre temas raciales, sexuales, de género y política. «Aunque es joven, tiene una larga carrera de la que hablar. Su imagen y su música han evolucionado mucho a lo largo de estos años», dice Allred.

«Single Ladies»
Durante las clases, se analizan las canciones y vídeos más importantes de Beyoncé. «Sobre todo, los álbumes ‘‘B' Day'' y ‘‘I am Sasha Fierce'' o el vídeo ‘‘Single Ladies'' por su controversia», subraya este profesor. Para él, Knowles representa a la perfección el estereotipo de feminista afroamericana. «La defensa de la mujer negra está implícita en sus letras y, además, critíca las dificultades que continúan teniendo las mujeres negras en Estados Unidos». Inlcuso comenta que comparando los temas de Beyoncé con Alice Walker, escritora feminista, o Sojouner Truth, activista defensora de los derechos de la mujer, se advierte que «muchas de las reivindicaciones del pasado continúan de actualidad, porque los problemas siguen ahí». Asimismo, «algunos debates en clase son oportunidad para hablar sobre cantantes como Billie Holiday, Nina Simone, Adele y Amy Winehouse», apunta Allred.

Pese a ello, la mujer más explosiva del mundo de la música no siempre se muestra «contenta» con su color de piel. De hecho, en varias ocasiones ha aparecido con la piel blanqueada, la última, en la portada de su nuevo disco dónde, además, luce una melena rubia. En 2008 la polémica también estuvo servida cuando la artista fue embajadora de L'Oréal y la retrataron muy pálida. Sea la iluminación, el Photoshop o el propio deseo de la cantante, estas imágenes consiguieron enfurecer a muchos de sus admiradores afroamericanos. Sin emargo, su popularidad crece como la espuma, nadie quiere perder detalle de la vida profesional y personal de la artista. Incluso hay una nueva mosca a la que han bautizado con su nombre. «Soy un gran fan de Beyoncé, me apasiona el universo creativo que ha sido capaz de concebir a su alrededor, y ahora además como esposa y madre», confiesa Allred. Así es, Knowles acaba de estrenarse como madre de Blu Ivy, su primera hija, un regalo para ella y su marido, el rapero Ray-Z; ninguno escatima en cubrirla de caprichos. La cantante afirma que «quiere los mejores cuidados para Ivy», y ni corta ni perezosa ha contratado a seis niñeras para que velen día y noche por la pequeña.

Sin duda, es una estrella planetaria, siempre en boca de todos, que ahora pasa a formar parte de los manuales universitarios como ya ocurrió en su día con Greta Garbo, Superman o James Bond, analizados por semiólogos como Umberto Eco y Roland Barthes. Como dice Allred, la pregunta no es por qué una Universidad decide estudiar a Beyoncé, sino por qué no.


Su fan nº1
UN CURIOSO PROFESOR

Kevin Allred es un prodigio: alumno ejemplar de Estudios Americanos, estudiante de doctorado en Rutgers University, director de comunicación de la ONG «National Network of Abortion Funds» y cantautor con sello discográfico propio «Gutter Folk Records». Debutó impartiendo clases en el departamento de Estudios sobre la Mujer y Género, donde nació «Politizando a Beyoncé». Los debates de sus alumnos sobre diferentes artistas le inspiraron para crear esta asignatura. Entre curso y análisis, prepara su tercer álbum. «Beyoncé también es mi musa como compositor».


Gaga, la gran precursora
Estudiar a las estrellas musicales en EE UU parece estar de moda. Lady Gaga ya fue objeto de análisis en la Universidad de Virginia y en la de Carolina del Sur. En esta última existe una cátedra sobre la neoyorquina desde el año 2010: «Lady Gaga y la sociología de la fama». Su autor, un reputado profesor de Política Internacional, Mathieu Deflen, cambió sus estudios sobre Osama Bin Laden para analizar a la diva. «La asignatura se centra en los contextos sociales de su ascenso a la fama desde una perspectiva sociológica», explica Deflen.
Por lo visto, Beyoncé y Gaga tienen en común algo más que el tema compuesto por ambas, «Telephone».