Azabache II por Enrique Miguel RODRÍGUEZ

La Razón
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Les dejé ayer recordando a Rocío Jurado cantando fandangos en el escenario de Azabache. Pero el espectáculo era mucho más. La soberana de la copla, Juanita Reina, paseaba y cantaba sus grandes éxitos. Juanita en Sevilla y en una exaltación de la copla, no podía faltar, además era condición indispensable que había puesto la Jurado. Imperio Argentina aparecía entre el cine y el teatro. Debutaba como estrella la casi niña María Vidal, que cantaba una «Ruiseñora» para no olvidar nunca. Nati Mistral representaba a la tonadillera madrileña. Con su ácido humor comentaba que vino a Sevilla de vendedora: vendía tabaco y cerilla en el «Chotis de la Colaza». La lotería de Doña Manolita en «Quién me compra un 15.000», violetas como florista y los nardos por la calle de Alcalá. Añadamos al plantel de estrellas gran orquesta y gran ballet. El resultado fastuoso. La semana pasada al cumplirse el 20 aniversario de la Expo'92, se montó un concierto recordando Azabache, olvidándose del gran espectáculo de 1992 y viendo una gala de grandes figuras, el resultado fue estupendo. También contaba con una gran orquesta, que siempre necesita una buena copla. Posiblemente los arreglos del maestro Évora eran demasiado sinfónicos. Allí estaba una deslumbrante Pastora Soler, cantando la copla como las más grandes. Hizo el repertorio de Rocío Jurado y el auditorio se puso en Pie cuando interpretó «Qué no daría yo»». Pasión Vega es tonadillera y en las coplas del repertorio de Concha Piquer lo bordó, pero con un bordado como el del manto de la Macarena. Diana Navarro está entre la tonadilla y el flamenco de Marchena, el cóctel resulta maravilloso, la loba que cantó fue de romperse la camisa. Manolo Lombo canta y lo hace bien, pero es cierto que este repertorio de Azabache es más de mujeres, a pesar de ello brilló con las coplas de Juanita Reina. Para mi fue una buenísima noche, la copla será eterna mientras la interpreten artistas como los que están citados en este artículo.