«Amar» desenlace en «prime time»

La ficción despide su séptima temporada en La 1 con la emisión del capítulo final en la noche del jueves

Las tramas cambian, pero los dueños de El Asturiano permanecen

Nació ya con la condición de «rara avis»: tras una larga nómina de almibaradas telenovelas con acento latinoamericano e hipérboles sentimentales, «Amar en tiempos revueltos» proponía la calidez de tramas locales y dramas contenidos que, además, se trasladaban al período de Guerra Civil, convirtiéndose en una suerte de «telenovela de época» que, además, se proponía ser de calidad. Toda una rareza. Sin embargo, la fórmula funcionó y, tras siete años en antena, ya se ha convertido en una de las series más longevas del panorama nacional. «La base del éxito está en los guiones, la historia es muy buena y sólida y consigue unir a varias generaciones», comenta el director de la serie, Eduardo Casanova.

Un final «con buen sabor de boca»

El jueves despiden su séptima temporada en La 1 –tras cerrar su andadura en la pública, la ficción comenzará una nueva etapa en Antena 3 a partir de enero– con una doble entrega: un capítulo en su horario habitual y otro en el estelar, a las 22:30 horas. Casanova adelanta a LA RAZÓN que el final «dejará un buen sabor de boca y puedo aventurar que va a ser algo feliz». Uno de los aciertos de la serie es mantener el papel de la historia como el telón de fondo sobre el que transcurren los hechos y no como protagonista de la ficción. «Eso es fundamental: hay que intentar no herir a nadie, tratar estas etapas con el mayor rigor y respeto posibles. No nos dedicamos a contar qué pasó en la Guerra Civil, hablamos de historias de amor y desamor ambientadas en esa época. Contamos lo que sucedió entonces a través de nuestros personajes y no al revés», explica. Nació un 27 de septiembre de 2005 y en estos siete años de andadura sus cifras son vertiginosas: 1.700 capítulos, 1.200 actores –entre ellos, primeras figuras del mundo de la interpretación como Manuel Banderas, Juanjo Puigcorbé, Rodolfo Sancho, Inma Cuesta, Pastora Vega, etc.– y una audiencia media que ha resucitado la fuerza de la sobremesa en televisión –de hecho, la séptima temporada cierra con 2,7 millones de espectadores y un 21,3% de cuota de pantalla–.

La serie ha traspasado las fronteras de la ficción y, más allá del influjo catódico, ha desarrollado un auténtico fenómenos fan paralelo: webs, foros, libros, DVDs, discos, especiales... y hasta una obra de teatro parida de las tramas de la serie. Una capacidad de «merchandising» que pocos productos nacionales han conseguido generar. «Es la serie más rentable que hemos tenido en estos siete años, no sólo a nivel económico, sino también a nivel social», comenta Fernando López Puig, director de ficción de TVE.

Casanova lo tiene claro: «Con toda la humildad del mundo, creo que hemos dignificado la serie diaria y que hay un antes y un después de "Amar en tiempos revueltos"en este formato». La estética, la moda, la banda sonora... todos los elementos han sido seleccionados con sumo detalle y se han convertido en un ritual para muchos seguidores. Y es que, la fórmula de la longevidad en televisión es, como la de a eterna juventud, un enigma y el mayor anhelo para muchos. «Amar...», sin proponérselo, lo consiguió. «Nadie se planteaba que iba a ser así. Comenzamos grabando noventa y pico capítulos y, de repente, tuvo éxito y seguimos ¡hasta ahora!», comenta Casanova.

Cambios cada temporada
Las series de época viven ahora una época dorada gracias a pioneras como «Cuéntame» y «Amar en tiempos revueltos» que se zambulleron en la historia de España sin descuidar las tramas. Otro de los factores en los que más arriesgó esta serie es renovando cada temporada su plantel de protagonistas (en las fotod, algunos de los romances más emblemáticos de la ficción) con las salvedad de los dueños de El Asturiano, que permancecen en todas las entregas. Pero los cambios son buenos: «Es motivador, hace que tengas que dar lo mejor de ti mismo y comienzas con la ilusión de nuevas trama sy personajes» comenta Casanova.