Campaña contra Miss EE UU: la acusan de stripper y fundamentalista

La ganadora del concurso Miss USA, Rima Fakih, fue acusada hoy en diferentes páginas web conservadoras de EEUU de tener vínculos con fundamentalistas islámicos debido a su origen árabe libanés.

Fakih, de 24 años, se proclamó hoy en Las Vegas, Nevada, la nueva reina de la belleza de EEUU en la 59 edición de este concurso que nuevamente volvió a estar marcado por la polémica.Nacida en el Líbano en el seno de una familia árabe, su victoria desató las críticas de un conjunto de internautas que aseguró que el grupo islamista Hezbollah había apoyado económicamente a Fakih en su carrera hacia la corona de Miss USA.La abogada y comentarista política Debbie Schlussel llegó incluso a afirmar que la propia Fakih era una defensora de las actividades de esa banda armada libanesa y que está a favor de "subyugar a la mujer"."Fuentes de inteligencia confirman que al menos tres parientes de Fakih son actualmente dirigentes de Hezbollah y que al menos ocho miembros de su familia fueron terroristas de Hezbollah matados por Israel en la últimas guerras entre Israel y el Líbano", señaló Schlussel en su web.El portal Jewish Internet Defense Force (JIDF) comentó que "era un día oscuro para EEUU"por el triunfo de Fakih, a la que acusaron de apoyar el fundamentalismo. Un éxito que dicen que "tiene sentido"porque la empresa Farouk Systems era una de las promotoras del evento.Según JIDF, los dueños de esa compañía son anti israelíes y apoyan los movimientos armados palestinos. En 2009, Miss USA generó también controversia con la coronación de Carrie Prejean (Miss California) después de que ésta se posicionara en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo.La organización de Miss USA terminó meses después por retirar el título a Prejean alegando una "violación de contrato". Fakih participó en el concurso de belleza en representación del estado de Michigan, lugar al que se mudó con su familia en 2003 después de criarse en Nueva York, donde asistió a una escuela católica.

Miss Estados Unidos es árabeNació en Líbano hace 24 años y es diplomada en Economía y Administración de Empresas, aunque tiene intención de convertirse en abogada. Ésta es la carta de presentación de Rima Fakih, la primera inmigrante de origen árabe que gana el certamen de Miss Estados Unidos.

Fakih llegó al país de las oportunidades con su familia cuando era un bebé y creció en Nueva York, donde estudió en una escuela católica. En 2003, Rima se trasladó a Michigan, donde comenzó sus estudios universitarios. Como sucede en muchas familias libanesas, ha explicado que la suya navega entre las aguas del cristianismo y del islam, pues en su casa, en Deaborn, se celebran las festividades de ambas religiones. Cuando hace unos meses se planteó postularse como la mujer más guapa de su Estado, tuvo que vender su coche por 800 dólares. La inversión, a priori una locura, ha dado fruto. Atrás quedan semanas de estricta dieta y, por delante, un futuro prometedor con un sueldo que la organización no desvela, además de un apartamento gratis durante un año en Nueva York. Rima supo que había ganado al ver la cara del dueño de Miss USA, Donald Trump. «Tenía el mismo semblante que cuando dice: "Estás contratado"en el reality show ‘‘El aprendiz''», indicó la libanesa. «Es una gran chica», admitió Trump.

Vestido traicioneroEn otras ocasiones se ha echado mano de los concursos de belleza para limar asperezas en asuntos delicados del ámbito político y sociales. ¿Será éste el caso? «Es un triunfo histórico», declaró Imad Hamad, director regional de una organización que lucha contra la discriminación de árabes-estadounidenses. Lo cierto es que sus orígenes no fueron un hándicap en tanto que estuvo a punto de perder sus opciones a lograr la corona después de pisarse su vestido de noche. Tal era la tensión que su padre, Hassan, ha confesado que no paró de mandarse mensajes con su otra hija que está en el Líbano durante la gala final. Los nervios le podían de ver que su niña iba a ganar el certamen. Además, Rima pasa por ser una mujer reinvidicativa. De hecho, no dudó un segundo cuando ante el público y jurado que asistía al certamen en Las Vegas, se le preguntó sobre si las pastillas anticonceptivas debían ser cubiertas por la póliza sanitaria. «Las compañías de seguros deben pagar por la píldora, aunque sea un medicamento de uso controlado», aseveró. Además, ya ha manifestado que durante su año como reina de la belleza se encargará de concienciar a la gente sobre la necesidad de apoyo a las enfermas que sufren cáncer de ovario y mama. De hecho, la joven es miembro de Pink Fund, una organización que ayuda a recaudar fondos para las pacientes de cáncer de mama.

A los medios de comunicación estadounidenses les ha faltado tiempo para rebuscar en su pasado. De momento, además de sus secretos de belleza –corre, baila y practica el kickboxing–, la web TMZ.com –siempre implacable con los famosos– ha descubierto que participó en un concurso de «striptease» en 2007. Pero parece que está a salvo, porque sólo bailó en la barra y no se desnudó.