Sin rastro del artista Ai Weiwei

China aumenta su presión contra los disidentes y arresta al creador

Ai Weiwei con las «Pipas de girasol», que presentó en la Tate Modern de Londres
Ai Weiwei con las «Pipas de girasol», que presentó en la Tate Modern de Londres

China está otra vez embarcada en una campaña contra los disidentes y opositores al Gobierno. A la censura en Google, la detención de blogueros, activistas y la tajante negativa a que Liu Xiaboo recibiera el Premio Nobel de Literatura, las autoridades de este país han sumado un capítulo nuevo a la represión y han arrestado al artista Ai Weiwei. Le sorprendieron en el aeropuerto de Pekín, cuando se disponía a subir a un avión, informa Efe. Desde entonces han transcurrido más de veinticuatro horas y todavía nadie conoce cuál es su paradero ni qué ha sido de él. La Policía le impidió tomar ese vuelo porque, aseguraron, tenía «otros asuntos» con los que cumplir, pero en ningún momento han aclararo qué motivos eran esos. Una excusa. Amnistía Internacional afirmó ayer que las autoridades de esta nación han lanzado una advertencia que no deja resquicios para las dudas: «Se acabó la disidencia sin cortapisas», dicen desde China. Según Donna Guest, directora adjunta de esta institución internacional para Asia y Oceanía, «si las autoridades se atreven a capturar a este renombrado artista mundial a plena luz del día en el aeropuerto de Pekín, da miedo pensar cómo estarán tratando a otros disidentes menos conocidos». Mientras, el ministro alemán de Exteriores, Guido Westerwelle, expresó su «gran preocupación» por Ai Weiwei: «Apelo al Gobierno chino a que aclare urgentemente lo sucedido y espero que sea puesto en libertad», dijo. La detención de Ai se ha producido poco después de que el artista anunciara su intención de abrir un estudio en Berlín, en el barrio de Oberschöneweide, en el antiguo sector oriental de la capital alemana.