Epi y Blas sólo amigos

Un comunicado oficial de «Barrio Sésamo» en Facebook descarta su «orientación sexual»

Epi, Blas, el patito de baño y sus siempre invariables jerseys de colores
Epi, Blas, el patito de baño y sus siempre invariables jerseys de colores

Redondo como una naranja uno y tan ácido y amarillo como un limón el otro. Amigos del alma, sin embargo. Son Epi y Blas (según el país, sus nombres cambian, se americanizan, se alargan o se acortan), los personajes más entrañables de «Barrio Sésamo» y a quienes la generación que ya ha cumplido sobradamente los cuarenta debe muchas buenas tardes. Pues bien, por mor de las redes sociales y de internet, que parece que todo lo domina, los entrañables compañeros de piso, acompañados inseparablemente de un patito de goma amarillo han tenido que salir al paso (ellos no, quienes los pusieron en el mundo catódico) de una boda que quería situar a ambos frente al altar. Ni Epi se casa con Blas ni Blas con Epi. Y todo esto como respuesta a una petición popular para que se celebrara su boda. Los creadores de los dos muñecos tuvieron que explicar en la red social que los muñecos de trapo «comparten una estrecha amistad» y que se crearon para «enseñar a los preescolares que las personas pueden ser amigas de aquellas que son muy diferentes». Simplemente.

Las populares marionetas aparecieron por primera vez en 1969 como dos compañeros de habitación con puntos de vista muy diferentes sobre cómo hacer las cosas. Epi acostumbra a sacar de quicio a Blas con ideas disparatadas o peticiones insistentes. Es una relación en la que habitualmente Epi se sale con la suya. Durante años se especuló con la posibilidad de que los personajes representaran a una pareja homosexual y el pasado 4 de agosto se puso en marcha una campaña en la web a través de la página Change.org para recoger firmas (más de 5.000 se han llegado a reunir) pidiendo celebrar una unión entre ambos. Ese mismo documento insiste en que no pretende que «Barrio Sésamo» haga algo «grosero o que falte el respeto» permitiendo la boda de ambas marionetas. «Se puede hacer con estilo», se indicó. La iniciativa no ha encontrado el respaldo de Sesame Workshop, que quiso aclarar que aunque los personajes se identifican como «masculinos y poseen características humanas» siguen siendo «marionetas» y «no tienen una orientación sexual». Como no podía ser otra manera, el asunto ha arrasado en Twitter y a la una de la tarde –y durante todo el día– el tema Epi y Blas se convirtió en Trending Topic a nivel mundial. Las reacciones han sido de todo tipo y muchos de los internautas recordaron su infancia de meriendas frente al televisor y la sesión diaria de «Barrio Sésamo».


El «caso Tintín»
Las entrañables marionetas no han sido los únicos personajes de ficción que han tenido que aclarar su identidad sexual para descrédito de sus seguidores. Hace unos días Tintín cumplió 80 años con la sombra de la homosexualidad sobre su cabeza. La descripción de su creador Hergé como «recién salido de los Boy Scouts» no ayudó mucho. Esperemos que nadie quiera aclararlo.