A Gibraltar le molestan ahora las boyas científicas

El Gobierno de Gran Bretaña ha vuelto a las andadas. En el mejor ejemplo de la política del «palo y la zanahoria», Londres ha elevado de nuevo la tensión con España tras parecer conciliador hace sólo unos días y ha aprovechado para ello una fecha significativa, el Día de Gibraltar, que se celebró el lunes en la capital británica.

España retirará unas boyas que molestan a Caruana
España retirará unas boyas que molestan a Caruana

Según informó la edición digital del «Gibraltar Chronicle», el ministro para Europa, David Lidington, ha protestado ante el Gobierno de Zapatero por la presencia de unas boyas dentro de las aguas territoriales que Londres considera suyas frente a las costas del Peñón.

Lidington sacó pecho en presencia de Peter Caruana, el ministro principal para la colonia, y toda la plana mayor destacada en la capital británica para celebrar tan señalada fecha. El ministro aseguró tener «firmes garantías» del Ejecutivo español de que así se hará para evitar la intervención de la Policía de la Roca.

Sin embargo, lo cierto es que el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, declaró ayer que desconocía la exigencia inglesa de retirar unas boyas colocadas frente a las costas gibraltareñas en virtud de un estudio científico de las corrientes marinas. Moratinos señaló que las balizas desaparecerán cuando el buque oceanográfico concluya su trabajo científico en los próximos días, casi con seguridad antes de que acabe el mes. Moratinos, que compareció ante los periodistas junto a su homólogo rumano, Teodor Baconschi, dijo que la retirada de las boyas de la discordia no se podrá interpretar, en ningún caso, como un «gesto» de buena voluntad porque en este asunto «cada uno tiene posiciones clarísimas». La voluntad del Gobierno socialista es celebrar el Foro Tripartito antes de que termine el año, tal y como estaba previsto.

El último revés del nuevo Gobierno británico, de signo conservador, viene precedido de otras declaraciones más conciliadoras en las que aseguraba que no enviaría refuerzos navales a la Bahía de Algeciras, tal y como solicitó Peter Caruana. Desde hace casi un año, son frecuentes los incidentes entre agentes gibraltareños y miembros de la Guardia Civil en las tres millas náuticas cuya soberanía reivindica Gran Bretaña y que están bajo control español según el Tratado de Utrecht de 1713.