Contratos «ilegales»

El Ayuntamiento reconoce irregularidades políticas y legales en la renovación de directivos de Macsa. Las prórrogas a seis altos cargos de Las Artes costarán a las arcas municipales más de un millón de euros.

MADRID- Renovaciones no informadas por montantes superiores a lo que permite la legislación y realizadas por personas sin competencia. El delegado de Las Artes, Fernando Villalonga, decidió ayer abrir la caja de los truenos de la empresa municipal Madrid, Arte y Cultura (MACSA) en la comisión de su área. Recuperado de la sorpresa de encontrarse con más de un millón de euros atado a un puñado de contratos renovados en el último momento, Villalonga decidió informar a la oposición de las vicisitudes que afronta MACSA tras la salida de Alicia Moreno del Ayuntamiento de Madrid.

Según explicó el delegado, fueron seis los contratos de alta dirección prorrogados el pasado 16 de diciembre y correspondían al director artístico, Mario Gas; la gerente, María Andura; y el asesor literario del Teatro Español, a la directora de Fiestas Populares, Delia Piccirilli; a la directora del Centro Cultural de la Villa, Mora Apreda y al director de los Veranos de la Villa, Manuel Gutiérrez. Asimismo, aclaró que el Consejo de Administración sólo tuvo conocimiento de las prórrogas en su reunión del pasado 10 de febrero.

Entonces, Villalonga decidió poner en manos de la Asesoría Jurídica del consistorio los contratos que, según descubrió, no habían pasado por el trámite de informar al Área de Hacienda, lo que es preceptivo. Sin embargo, ayer amplió el número de supuestas irregularidades que se cometieron en dichas prórrogas. Así, a la falta del informe obligatorio de la Dirección General de Presupuestos se añade que todos los contratos, menos los del director de los Veranos de la Villa y del asesor literario del Teatro Español, exceden el límite delegado por el Consejo de Administración a la consejera delegada, Cristina Conde. De hecho, la remuneración del director del Teatro Español excede los máximos establecidos por el Ayuntamiento de Madrid para los empleados públicos.

La consejera delegada de MACSA tiene la potestad para autorizar, negociar, formalizar, celebrar y perfeccionar toda clase de contratos y, específicamente, para llevar a cabo las contrataciones laborales del personal al servicio de esta empresa municipal. Eso sí, hasta un importe máximo de 206.000 euros por operación. Al prorrogarse los contratos sospechosos por entre dos y cuatro años, el montante total de cada uno de ellos supera dicho límite.

Villalonga matizó a su vez que el delegado de Las Artes no tiene facultad o poder alguno para autorizar la contratación, renovación o prórroga de contratos de los empleados al servicio de MACSA. Sin embargo, según explicó la consejera delegada al Consejo de Administración el 10 de febrero, la autorización para la firma de las prórrogas vino directamente de la entonces delegada del Área de Gobierno de Las Artes, Alicia Moreno, quien abandonó el consistorio apenas diez días después de la renovación de dichos contratos.

Ajenos a las irregularidades
Con todo, Villalonga aseguró que «en ningún momento se ha cuestionado la buena fe, buena labor y profesionalidad de las personas contratadas, ajenas a posibles irregularidades administrativas en MACSA», aunque no se pronunció respecto a si contará o no con ellos puesto que, «no consta que exista causa para la extinción o modificación de los compromisos contraídos con dichos altos directivos».

Eso sí, en caso de que en los informes que se están realizando al respecto salga a la luz alguna responsabilidad personal frente a los intereses sociales de Madrid, Arte y Cultura, el Consejo de Administración tendrá que determinar cuáles serían las acciones a emprender, según el Código de Buenas Prácticas Administrativas del Ayuntamiento de Madrid. Asimismo, el delegado de las Artes convocó de nuevo al órgano directivo de la empresa municipal el próximo 29 de febrero para tratar este asunto.


Moreno: «por responsabilidad»
Tras conocerse las supuestas irregularidades en la prórroga de los contratos de MACSA, la anterior delegada de las Artes, Alicia Moreno, envió un comunicado justificando su decisión. «Partiendo de las premisas de la continuidad de un proyecto que en ningún caso estaba en tela de juicio, ni su legitimidad ni su vigencia, y el papel fundamental del equipo con el que se había definido y puesto en marcha, y sin tener confirmación sobre posibles cambios en el Gobierno municipal, aprobé (con fecha 16 de diciembre) la prórroga de los seis contratos de alta dirección que vencían de forma inmediata». Moreno reafirmó su decisión por su responsabilidad hacia aquellos que estaban desarrollando su trabajo con intachable profesionalidad, y con cada una de las instituciones y programaciones que estaban en juego».


Una lista de irregularidades
1.- Informe a la Dirección Presupuestos
Ni los contratos originales ni las prórrogas, según consta a Las Artes a fecha de hoy, han sido objeto del preceptivo informe de la Dirección General de Presupuestos al tratarse de contratos laborales fuera del convenio colectivo vigente.
2.- Sobrepasado el límite de autoridad
Por su cuantía, las prórrogas de todos los contratos menos los del director de Veranos de la Villa y del asesor literario del Teatro Español excecen el límite delegado por el Consejo de Administración a la consejera delegada, 206.000 euros por operación.
3.- Por encima del máximo legal
La remuneración del director del Teatro Español excede, posiblemente, los máximos establecidos por el Ayuntamiento de Madrid para los empleados públicos. El contrato de Mario Gas se prorrogó hasta el 31 de diciembre de 2015 por 465.000 euros.