Corbacho «amenaza» con volver

No hay manera. Zapatero no le da la «carta de libertad». Su salida está anunciada desde hace tiempo, pero él aguanta, con resignación, la llegada de su sustituo. Será hoy, seguro, cuando después de la votación de las enmiendas de totalidad a los Presupuestos Zapatero comunique al Rey el nombre del sucesor de Celestino Corbacho

Celestino Corbacho bromeó ayer con las innumerables despedidas que lleva ya desde que decidió marcharse de Madrid
Celestino Corbacho bromeó ayer con las innumerables despedidas que lleva ya desde que decidió marcharse de Madrid

Mientras, periodistas y diputados disfrutan en los pasillos de las chanzas de un ministro que se mofa de sí mismo y de haber dado a la «empresa» 30 días días de preaviso antes de dejar el cargo. Es lo que tiene advertir con tiempo, que «ya he ido a más de una docena de comidas de despedida». Se va con más de cuatro millones de parados, pero con buenos recuerdos, con la sesación de no haber sido castigado por los medios de comunicación y con la insatisfacción de no haber disfrutado de las calles de Madrid. «Volveré», advierte consciente del titular. De momento, el proximo sábado al Comité Federal del PSOE. «De ahí, no me han echado», ironiza.

Y de su sustituto no quiere ni hablar. En realidad, reconoce que le da igual quien asuma la cartera de Trabajo. Eso sí, lo compadece por el panorama que se va a encontrar. «Menudo miura le tocará lidiar», admite entre bromas. De momento, está claro que deberá contar con el visto de bueno de las organizaciones sindicales. Se necesita a un hombre capaz de restablecer con las centrales los puentes sepultados por la huelga general. Los dirigentes sindicales han trasladado al presidente del Gobierno sus preferencias por Octavio Granado, actual secretario de Estado de Seguridad Social. «Con la que se avecina y a las puertas de la reforma del sistema de pensiones, mejor tener en frente al menos a alguien que sepa de lo que habla. Y no repetir experiencias como la que está apunto de pasar», asegura un destacado dirigente sindical en alusión a Celestino Corbacho. Y es que el todavía ministro se marcha de Madrid dejando un sabor más que agridulce entre las centrales sindicales.