Barcelona

El jefe de los antidisturbios niega excesos en el desalojo del 27–M

El jefe de los antidisturbios niega excesos en el desalojo del 27–M
El jefe de los antidisturbios niega excesos en el desalojo del 27–Mlarazon

BARCELONA– El jefe del operativo de los antidisturbios de los Mossos d'Esquadra que desalojaron a los indignados de la plaza Catalunya de Barcelona el pasado 27 de mayo, David Bordas, compareció ayer ante el juez y negó que hubiera «irregularidades» en el dispositivo policial. Al igual que otros mandos policiales imputados por este caso, Bordas insistió en que «cumplía las órdenes que recibía».

Vigilar la operación
El mando policial, que está imputado en esta causa, explicó que tenía a sus órdenes una unidad de 50 antidisturbios. Hacia las 10.30 horas se presentaron en la plaza Catalunya, en la confluencia con la ronda Sant Pere, para vigilar la operación de limpieza que iban a realizar los Mossos y la Guardia Urbana.

Bordas defendió en todo momento ante el juez la actuación de los Mossos, que acabó con el desalojo de los indignados. El mando policial justificó las cargas porque «teníamos que ir a ayudar a un grupo de unos 20 agentes que estaba rodeado por los indignados en el centro de la plaza». Además, afirmó que supervisó todas las acciones policiales y negó que hubiera agresiones injustificadas contra los acampados del 15–M.
El también subinspector de la Policía Autonómica argumentó que «no cometimos ninguna irregularidad, y lo demuestra el hecho de que no se han abierto expedientes a ningún agente». Bordas añadió que actuó «recibiendo órdenes del jefe de área de las Brigadas Móviles (Brimo), Miquel Hermida, y del jefe del dispositivo de los Mossos, Antoni Antolín», que a su vez obedecía las indicaciones del máximo responsable de la Policía Autonómica en Barcelona, Joan Carles Molinero.

De toda la cadena de mandos policiales el único que hasta el momento no ha sido imputado es Hermida. Según aseguró el abogado de la acusación particular, Andrés García, «no se descartan más imputaciones en este caso», que instruye el juez Josep Maria Miquel Porras.

El siguiente paso en esta causa, al margen de posibles nuevas imputaciones, será la declaración de Molinero, el 10 de febrero. Tanto el citado Antolín, como el director general de los Mossos, Manel Prat, y la ex concejal de Seguridad del Ayuntamiento, Assumpta Escarp, han cerrado filas y han defendido la actuación policial, además de reiterar que la intención era la limpieza de objetos peligrosos de la plaza.