El «médico de cabecera» de Dios

La trayectoria de Álvarez Duarte está marcada por la agresión al Señor de Sevilla, la caída del Cristo del Museo y el incendio de la Virgen del Patrocinio

El «médico de cabecera» de Dios
El «médico de cabecera» de Dios

SEVILLA- Lleva toda una vida dedicado en cuerpo y alma a la imaginería. Luis Álvarez Duarte es actualmente el escultor de referencia de la Semana Santa andaluza, aunque también lleva a gala ser el «médico de cabecera» de numerosas imágenes sagradas. De profundas creencias religiosas –se define como cristiano, creyente y cofrade sin rodeos–, siempre se ha mostrado dispuesto a actuar cuando una imagen ha sufrido algún accidente, tanto para restaurarla como para tallar una nueva.El último «fuego» que ha tenido que apagar ha sido la restauración de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder tras la brutal agresión que sufrió el pasado domingo. El artista afincado en Gines supo calmar a los medios de comunicación y a las fieles cuando el nerviosismo comenzaba a extenderse desde la plaza de San Lorenzo, minutos después de que Luis Carbajo arrancara de cuajo el brazo del Señor de Sevilla. Allí se presentó velozmente y cariacontecido con sus cajas de herramientas y sus gubias para sanar al principal referente devocional de la ciudad. Y lo ha conseguido en apenas cuatro días.También formó parte de las comisiones de seguimiento de las dos últimas restauraciones a las que ha sido sometido el nazareno de Juan de Mesa, concretamente en 1983 y 2006. Además, ha tenido que hacer algún que otro arreglo a la talla, como cuando se le desprendió un trozo de la corona de espinas.Los cofrades también vivieron un gran susto el 10 de marzo de 2008. Los priostes de la hermandad del Museo estaban colocando al Cristo de la Expiración sobre el paso, cuando una de las poleas falló y el crucificado cayó bruscamente sobre el entablado del monte. Álvarez Duarte acudió de inmediato al templo, revisó la talla y, tras constatar que no tenía daños de consideración –tan sólo varias fisuras en los dedos de los pies y pequeños fragmentos de policromía desprendidos–, restañó los daños en tres días, quedando la imagen de Marcos Cabrera en perfectas condiciones para su estación de penitencia del Lunes Santo. El material de la talla –pasta y no madera– complicó los trabajos, aunque la profesionalidad y veteranía de este discípulo de Francisco Buiza y Sebastián Santos, entre otros escultores, lograron superar cualquier dificultad.Precisamente, Álvarez Duarte se consagró como imaginero tras un fatídico suceso que marcó un punto de inflexión en la secular historia de las hermandades. El 26 de febrero de 1973 un incendio calcinó la Virgen del Patrocinio y causó graves daños al Cristo de la Expiración de la hermandad del Cachorro. La junta de gobierno de entonces encargó una dolorosa de nueva factura, aunque con idénticas facciones, a Álvarez Duarte, que por entonces ya había gubiado a la Virgen de Guadalupe de Las Aguas y al Cristo de la Sed. El 15 de abril el cardenal Bueno Monreal bendecía la nueva Virgen del Patrocino ante la admiración y el reconocimiento de una hermandad que se reponía poco a poco del trágico accidente, uno como tantos otros de los que han marcado la trayectoria de uno de los imagineros sevillanos más prolíficos.

Salida inminente del hospitalLuis Carbajo, que el pasado domingo atacó a la imagen de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, continúa ingresado en la unidad de psiquiatría del hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva, aunque su salida no se demorará demasiado porque el departamento no está preparado para acoger largas estancias. El equipo médico tendrá que decidir si lo traslada a otro centro para continuar allí su tratamiento o le permite que regrese a su domicilio. Fue trasladado desde el hospital Virgen Macarena de Sevilla.