Neymar genial y peligroso

Tan genial como polémico. Tan reconocido por su habilidad técnica y capacidad goleadora –promedia casi dos goles por partido– como por su desprecio, provocaciones y polémicas dentro y fuera del campo.

Neymar, «O Rey» de la Copa Libertadores
Neymar, «O Rey» de la Copa Libertadores

Tiene estrella: el miércoles sumó su tercer título en un semestre –Copa Libertadores, el campeonato Paulista y el Suramericano sub 20–, pero también delirios de grandeza. Nadie lo oculta en Brasil, ni siquiera sus propios compañeros y técnicos, y eso que tiene padrinos como Pelé y Robinho. Aturdido por la fama de saberse la última y gran perla del fútbol brasileño ya ha sido tildado como posible sucesor de Pelé. Está pendiente la confirmación de su salto a Europa y que aproveche su talento o se convierta en un jugador tipo Robinho. Su imagen dio ayer la vuelta al mundo, pero más que por el gol que abrió la victoria del Santos ante el Peñarol y que derivó en el tercer título de la Copa Libertadores en la historia del Santos, por los incidentes a la conclusión del partido. Una cámara captó a Neymar dirigiéndose a pisotear a un rival del equipo uruguayo. La bronca la comenzaron los hinchas del Santos, que se lanzaron al campo a perseguir a los jugadores rivales, pero ya en el fulgor de la tangana a Neymar, una vez más, se le fue la cabeza.

El incidente más clarificador y grave que ha protagonizado se produjo en septiembre de 2010, después de que el Santos, en agosto, le hubiera renovado hasta 2015. En un partido de la Liga brasileña, frente al Atlético Goianense, insultó a sus compañeros, a los que no volvió a pasar el balón lo que quedó de encuentro. También insultó al técnico, Dorival Junior, porque éste le impidió lanzar un penalti, ya que previamente el entrenador había elegido al delantero Marcel. Neymar no se lo tomó demasiado bien y dentro del vestuario lanzó un vaso de bebida isotónica al segundo entrenador. Dorival pidió que, además de una multa y pedir perdón públicamente, fuera sancionado indefinidamente, pero el castigo quedó en un partido porque el presidente, Luis Álvaro Ribeiro, le permite casi todo. Sabe que es poseedor de la gallina de los huevos de oro y pasó página a la controversia con la dimisión del técnico. «En mis siete años de carrera como técnico no tuve un problema de falta de disciplina, pero con Neymar están ocurriendo cosas. Los dirigentes del club están buscando un psicólogo, algo que será bueno para él», expresó entonces Dorival Junior.

El técnico rival, René Simoes, fue más allá: «Con toda la experiencia que tengo nunca he visto algo o alguien tan grosero como Neymar. En el nombre del arte, en el nombre del fútbol, están creando un monstruo». Maradona piensa lo mismo: «Neymar es un maleducado, como Pelé». También el seleccionador brasileño, Mano Menezes, reaccionó con preocupación, aunque hoy ya lo tiene a sus órdenes para afrontar la Copa América. Neymar pidió disculpas a «Dorival, a Edu, que es el capitán, y a todos los que gustan de Neymar, incluidos los niños». «Aquel no era el Neymar que están acostumbrados a ver. El Neymar de verdad es el de la alegría, el de la sonrisa alegre y feliz. Cuando llegué a casa, mis padres estaban enojados», aseguró el propio jugador para pedir perdón público. La esperanza es que el hijo que va a tener –reconoció haber dejado embarazado a una chica de 17 años–, su salida de Brasil hacia la disciplina europea que puede representar el Real Madrid, y la convivencia con futbolistas mucho más mediáticos y prestigiosos que él, le hagan madurar y ser más humilde para poder triunfar en el Santiago Bernabéu.

Altintop, dos meses de baja
Hamit Altintop pasará por el quirófano antes de pisar el césped del Bernabéu. El lunes será intervenido de una «discopatía» L3-L4 en la espalda, según el comunicado del Real Madrid, que explica que el jugador «no ha evolucionando positivamente tras el tratamiento conservador». Era algo sabido, de hecho, que el jugador vivió los últimos encuentros con el Bayern vestido de calle. Su fichaje, a coste cero, quizá exculpa al Madrid, que lo perderá durantes dos meses aproximadamente.