El PP no aceptará que Batasuna esté en las elecciones sólo por condenar a ETA

Cada día parece que surgen nuevas piedras en el camino que hacen más difícil que se mantenga el acuerdo entre PSOE y PP a medida que se acerca el presunto final de ETA. 

La portavoz del grupo popular, Soraya Sáenz de Santamaría, saluda al ministro de Presidencia, Ramón Jauregui, durante el pleno en el Congreso de los Diputados.
La portavoz del grupo popular, Soraya Sáenz de Santamaría, saluda al ministro de Presidencia, Ramón Jauregui, durante el pleno en el Congreso de los Diputados.

MADRID- En Génova airean con más ímpetu sus crecientes recelos sobre los movimientos y la política declarativa del Gobierno, sin romper la baraja, eso sí, pero lanzando sonoras advertencias como la de que ellos no validarán la presencia de Batasuna en las instituciones sólo porque condene la violencia. De momento, es en el plano oficioso o a través de segundos niveles desde donde llegan los pronunciamientos más críticos. Pero el PP también ha metido ya el pie en medio del cruce de declaraciones entre el Gobierno y la «izquierda abertzale» para recordar públicamente que ETA y Batasuna figuran como «la misma cosa» en la lista de organizaciones terroristas, porque así lo han determinado los propios tribunales. Y un segundo aviso: que sólo cabe la rehabilitación democrática del entorno político etarra cuando ETA se disuelva y entregue las armas. Ayer fue la portavoz en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, quien marcó distancias preventivas respecto a la política del Ejecutivo con el «brazo político» de ETA. «No me importan las palabras de los terroristas, me importan los hechos, y el único hecho con relevancia es la disolución de ETA», contestó, ante la pregunta directa de si al PP le bastaría hoy con que Otegi y compañía condenasen la violencia para que Batasuna fuera rehabilitada políticamente. Rajoy, como dice el refranero, tiene la mosca detrás de la oreja, aunque de momento esté evitando cualquier cuerpo a cuerpo con el PSOE en esta materia para que no se diga que no quiere ayudar al final del terrorismo. Y mientras su portavoz, Federico Trillo, mantiene asimismo su estrecha interlocución con el vicepresidente Rubalcaba. La portavoz popular aludió ayer a la información adelantada por LA RAZÓN sobre cómo sigue en activo el aparato extorsionador etarra para insistir en su marcaje al PSOE. «Cada día aparecen nuevas noticias que confirman que ETA sigue extorsionando y amenazando a empresarios y el Gobierno tiene que tener claro que a los terroristas no hay que facilitarles nada porque lo único que importa es dónde y cuándo se van a disolver». insistió. Desde el PP se ve incluso necesario recordarle al PSOE que la nueva reforma legal, que han impulsado conjuntamente, exige pronunciamientos individuales de desmarque de ETA para evitar que una lista «blanca» se cuele en las elecciones.