Un italiano sin rastro de pizza

Aunque hay muchos, pocos restaurantes de cocina italiana sorprenden al comensal. Il Particolare lo consigue gracias a una carta en la que la receta estrella no tiene cabida 

Un italiano sin rastro de pizza
Un italiano sin rastro de pizza

Restaurantes italianos en Madrid hay muchos, pero no todos colman las expectativas de autenticidad que tenemos al hacer la reserva. Entre la paja de la oferta gastronómica de la capital encontramos un nuevo «grano» que no defrauda a los amantes de los fogones italianos: Il Particolare, un local con estilo propio que acaba de abrir sus puertas junto al Teatro Real de Madrid.
Tal y como reza el nombre del restaurante, Francesco Dassisti –propietario, cocinero y responsable de sala– propone una cocina particular con recetas tradicionales pero con un toque diferente y espontáneo en el que la pizza no tiene cabida. Basta con cruzar la puerta para darse cuenta de que vamos por buen camino. Con un estilo sencillo y elegante en el que priman los tonos claros y las flores frescas, la primera planta de Il Particolare invita a una comida informal. Al bajar las escarelas, los muros originales de época con ladrillo visto dan forma a unas acogedoras cuevas perfectas para una velada más íntima.
Después de escoger la mesa más apropiada para cumplir nuestro propósito, es hora de complacer al paladar. Para empezar, la burratina pugliese acompañada de rúcula con salsa de cítricos es de lo más apetecible y ligera, aunque el milhojas de berenjenas con tomate, mozzarella, queso parmesano y albahaca tampoco se queda atrás. Pero puestos a innovar, merece la pena arriesgarse a compartir el lomo alto de buey confit en láminas a la pimienta negra y sal maldon. Una auténtica delicia.
De primero, no puede faltar la pasta. Entre las nueve opciones que nos presenta la carta, resulta obligado decantarse por la cesta de parmesano con fetuccine al limón, una contundente receta que sorprende tanto por su presentación como por su sabor. Y si quiere ir más allá de la pasta, el solomillo de buey a la ópera de Rossini o la lubina en costra de calabacines son una elección de lo más acertada.
Si aún queda hueco para el postre –merece la pena hacer el esfuerzo–, resulta imprescindible probar el clásico tiramisú o el sorprendente semifrío con pasas, avellanas y amaretto di Saranno. Para chuparse los dedos.
 

>> Dirección: Calle Campomanes, 5, Madrid.
>> Precio medio: 25 euros.
>> Horario: abre todos los días de 13:00 a 16:00 horas y de 20:30 a 00:00 horas.
>> Lo mejor: Su menú de mediodía por 12 €.
>> Reservas: 91 541 83 07.