Comunista huelguista y «galáctico»

El vicegerente de Urbanismo, que llamó a la huelga a sus trabajadores, gana 127.000 euros anuales y es el quinto alto cargo municipal mejor pagado

Gabriel Báez, en una imagen de archivo, entre Manuel Rey, actual delegado de Urbanismo, y Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, ex delegado
Gabriel Báez, en una imagen de archivo, entre Manuel Rey, actual delegado de Urbanismo, y Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, ex delegado

SEVILLA- Gabriel Báez, vicegerente de Urbanismo, «invitó» a los trabajadores de la Delegación a secundar la convocatoria de huelga general del 29-S a través de una carta oficial con el membrete del Ayuntamiento y su firma. Báez alegaba que los «infames recortes de nuestros derechos» emprendidos por el Gobierno central abocaban a los trabajadores al «despido libre». ¿Pero quién es el hombre que, desde las instituciones, llamaba a la movilización con lenguaje sindical y arengas de clase?
Este militante de Izquierda Unida, mano derecha en Urbanismo de Antonio Rodrigo Torrijos, portavoz local de la federación de izquierdas, figura en el «top ten» de los altos cargos mejor pagados del Ayuntamiento de Sevilla, un selecto grupo de «galácticos» que cobran nóminas muy por encima de los políticos. En concreto, Báez se sitúa en el quinto puesto de los mejor retribuidos. Gana 127.219 euros brutos al año, es decir, hasta 40.000 euros más que José Antonio Griñán, presidente de la Junta, y 20.000 euros por encima del alcalde hispalense, Alfredo Sánchez Monteseirín.
Según su declaración de bienes, el directivo comunista cuenta con hasta cinco inmuebles –dos viviendas en Sevilla, una en Conil con garaje y otra en Matalascañas–, así como con dos vehículos, uno de ellos modelo Mercedes de gama alta.
Báez accedió a la vicegerencia de Urbanismo para contrarrestar el poder del PSOE al frente de este área. Es, desde su entrada, el contrapeso al socialista Miguel Ángel Millán, gerente y otro de los «galácticos» municipales, con ganancias de 170.000 euros al año. Esta bicefalia hace aún más oneroso para los caudales públicos el organigrama de Urbanismo, «nido» de directivos muy bien retribuidos, al frente del cual estuvo durante muchos años Manuel Marchena, el alto cargo mejor pagado del Ayuntamiento aún hoy.
La presencia de Báez en Urbanismo también se puede interpretar como una fuente añadida de financiación para su partido, que percibe una buena cantidad de su sueldo para gastos de la estructura política. Funcionarios de este área han retratado al vicegerente como una «persona de limitadísima capacidad», que fue «metida con calzador» en la jerarquía de Urbanismo por motivos estrictamente políticos.
La última maniobra política de Báez –usar los estamentos oficiales del Ayuntamiento para llamar a la huelga en nombre de IU– ya le ha ganado las críticas de los propios sindicatos. Es el caso de CSI-F, cuya sección sindical tildó de «intimidación» este suceso, propio «de señorito cortijero».