Mari Mar Blanco «Si ETA está donde está es porque el Gobierno le dio oxígeno»

«Echo de menos la contundencia del Gobierno de Aznar en terrorismo»
«Echo de menos la contundencia del Gobierno de Aznar en terrorismo»

MADRID- Cada 10-12 de julio mira el latido del rejoj con angustia. Su tic-tac acompasado le recuerda aquella «maldita» cuenta atrás, aquella sentencia de muerte. Habla de Miguel Ángel como si estuviera presente. Dice que su boda y el nacimiento de sus hijas fue un día triste, «faltaba él». Está convencida de que su hermano seguiría dentro de la política municipal e, incluso, «habría llegado a ser el alcalde de Ermua». – Trece años después del asesinato de su hermano, ¿cómo le recuerda?– La imagen y el recuerdo que tengo de Miguel Ángel son aún muy cercanos. Tengo dos hijas y les hablo de su tío, quiero que le conozcan como si estuviera con ellas. Un día les mostraré los vídeos con las imágenes de todo lo que supuso su asesinato. –¿Qué le ha contado a sus hijas?– La mayor, Andrea, tiene siete años, y pregunta mucho. Le he dicho que su tío está en el cielo porque unos chicos malos le hicieron daño. Aunque ella ya sabe que esos malos se llaman ETA. – ¿Queda algo de aquel «espíritu de Ermua» que surgió tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco?–Después de estos años de proceso de negociación que tanto daño nos hizo a las víctimas y dividió a las fuerzas políticas y a la sociedad, creo que hemos recuperado la cordura. De haber seguido por aquel camino de unidad y firmeza democrática que se alumbró en Ermua, hoy podríamos hablar de una ETA en pasado. –La nueva Ley de Víctimas del Terrorismo ¿es un reconocimiento definitivo a las víctimas o una rectificación?– Esta ley va a proporcionar mayor protección y mayor apoyo moral a las víctimas del terrorismo. Hemos acogido este borrador con satisfacción.– Hoy se celebra el Día de las Víctimas del Terrorismo. ¿Qué espera de este día?– Espero que sirva de cara al futuro, al no olvido. Era de suma importancia que el país reconociera los principios de dignidad, memoria y justicia que reclamamos las víctimas.– Usted ha dicho en alguna ocasión que su hermano murió para que no se produjeran acercamientos de presos a las cárceles vascas. Sin embargo, ahora se ha acercado a Otegi a la prisión de Logroño. ¿Teme que la muerte de su hermano haya sido inútil?–Espero y deseo que nunca tenga que preguntarme de qué sirvió la muerte de mi hermano. Prefiero pensar que sirvió para mucho, para arrinconar y acabar prácticamente con ETA. Nunca estaré a favor del más mínimo beneficio que pueda tener la banda. –Mayor Oreja apuntó a una posible negociación encubierta del Gobierno con ETA. Rubalcaba lo niega. ¿Usted cree que hay un diálogo encubierto?–Este tipo de noticias de una posible negociación a quien perjudica es a las víctimas y beneficia a la banda terrorista. No pueden conseguir sin matar lo que nunca consiguieron matando. Negociar es dar esperanza a ETA. –¿Pero cree que hay negociación?–No podemos obviar que hay algo raro, con estos movimientos de presos que me mosquean, pero espero y deseo que el Gobierno socialista haya aprendido de los errores. Usabiaga, Otegi, De Juana... Todo es una estrategia. Cuando uno trata de tapar algo es que algo pretende esconder. Habría que saber qué hay detrás.– ¿Y qué puede haber?–Posiblemente algún tipo de diálogo. No lo sé, pero hay algo. – ¿Qué le pareció la excarcelación de Usabiaga?–Me pareció lamentable, no sé cómo no se ha actuado y no ha vuelto otra vez a la cárcel. Razones humanitarias son las mías, que tengo que desplazarme hasta otro cementerio para poder ver a mi hermano. –¿Cómo interpreta el nuevo acuerdo firmado por Batasuna y EA al que ahora han invitado a participar a Aralar?–No puedo estar más en desacuerdo con esta nueva llamada que ha hecho EA a Batasuna-ETA. Han firmado un documento donde no se menciona a ETA, no la condena, ni se desligan de ella. Dicen que quieren mirar al futuro, olvidar lo pasado, pero es imposible mirar al futuro sin mirar atrás. Tanto la Abogacía del Estado, como la Fiscalía y el propio Interior deberían haber actuado y evitado la celebración de estos actos. También animo al Gobierno acelerar la reforma de la ley de partidos para evitar que los abertzales puedan concurrir en las municipales.–¿Cree que pueden darse las condiciones de una izquierda abertzale «light»?–No sé dónde está la parte «light» y menos «light», ni creo que haya terroristas buenos y malos. Son todos asesinos. Veo una izquierda abertzale que se niega a desligarse de ETA. – ¿El pacto PP-PSE está a salvo?–Hoy sí, pero si se demuestra que hay una negociación ese pacto se rompería. –¿Cómo valora la política antiterrorista actual del Gobierno?–Es la política que nunca debió abandonar el PSOE, la que nos llevó en 2004 a una ETA prácticamente moribunda. Si está donde está es porque el Gobierno le dio oxígeno. –Asistió a la presentanción del libro «España, Camino de la Libertad» de FAES. ¿Echa de menos algo de la política de Aznar?–Echo de menos la claridad y la contundencia, la cercanía, el calor, el cariño y apoyo incondicional que tenían con las víctimas. Eso no lo he visto en el Gobierno de Zapatero. –¿Qué pensaría su hermano ahora de todo esto?– Estaría contento de ver que ETA está muy debilitada y de que se está trabajando por deslegitimar el terrorismo, por lo que tanto luchó. Él no quería que su tierra, el País Vasco, fuera una tierra de cobardes, es algo que siempre se negó a admitir, y luchó por cambiar esa mentalidad, y porque se rebelaran. Y ocurrió tras su asesinato.