La izquierda despide a Camacho entre enseñas republicanas

Algunos asistentes abuchearon a Toxo cuando dio las gracias a la Casa Real

Josefina Samper y Fernández Toxo, ayer durante el entierro de Marcelino Camacho
Josefina Samper y Fernández Toxo, ayer durante el entierro de Marcelino Camacho

MADRID-El fundador de CC OO, Marcelino Camacho, fue enterrado ayer a las 12:30 en el cementerio civil de Madrid después de recibir un emotivo homenaje por parte de centenares de personas en la Puerta de Alcalá, que a pesar de la lluvia y el mal tiempo acudieron al lugar que acogió muchos de sus mítines en los actos conmemorativos del Primero de Mayo, para darle el último adiós.
La viuda de Camacho, Josefina Samper, agradeció al final del acto, tras los acordes de La Internacional, las muestras de apoyo y recordó unas recientes palabras del líder sindical en las que decía que si uno se cae, se levanta inmediatamente y sigue adelante.
En el homenaje, presentado por la escritora Almudena Grandes, intervinieron uno de sus hijos, Marcel Camacho, el secretario general del PCE, José Luis Centella, y el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, cuyo reconocimiento a la Familia Real por su pésame al fallecimiento de Camacho fue recibido con abucheos por algunos de los presentes, que reclamaban la República. Al acto también acudieron el ex secretario general del PCE, Santiago Carrillo, el coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, el diputado de la coalición en el Congreso, Gaspar Llamazares, así como otros ex secretarios generales de CC OO, como José María Fidalgo y Antonio Gutiérrez.
En la presentación del acto, Grandes señaló que fue «uno de los verdaderos padres de la democracia, de las libertades y de los derechos» y que «su figura no morirá nunca». Asimismo, indicó que «era mucho más que un hombre bueno, un ser insustituible que defendió por encima de todo la dignidad de la clase obrera y que se convirtió en una pieza clave de la memoria de la izquierda española».
Por su parte, Ignacio Fernández Toxo destacó el «legado insuperable» que el histórico sindicalista ha dejado, así como sus «enseñanzas, que se deben proyectar hacia el futuro». El líder de CC.OO recordó que el «sueño» de Camacho fue lograr un sindicato unitario, pero «desafortunadamente ese sueño no se cumplió».