Las bazas del «hombre de paz»

Tres ex dirigentes de Batasuna, un preso etarra y el presidente del PSE conforman el «núcleo duro» de los testigos propuestos por la defensa de Arnaldo Otegi para el juicio que comienza hoy en la Audiencia Nacional, en el que el ex portavoz de la formación ilegalizada se enfrenta a dos años de prisión por enaltecer presuntamente a ETA en un mitin celebrado en el velódromo de Anoeta, en San Sebastián, en noviembre de 2004

El socialista Jesús Eguiguren (que declarará ante el tribunal mañana, en la segunda jornada de la vista oral) es la presencia más polémica, sobre todo después de que Otegi invocara en su escrito de defensa las conversaciones «no públicas» con el PSOE que habrían avalado la celebración del mitin por parte de un partido que ya había sido ilegalizado por el Tribunal Supremo. De Eguiguren Otegi espera que apuntale su perfil político, ahora en horas bajas, pasando por alto que el procesado está acusado de participar en un acto de homenaje a ETA, y no de desobedecer el mandato judicial de no convocar actos políticos bajo el paraguas de Batasuna.

Pero además de Otegi, comparecerá también como testigos los ex dirigentes batasunos Iñigo Balda e Itziar Aizpurua. Balda, ex concejal en San Sebastián de Euskal Herritarrok (EH), formación ilegalizada igualmente por el Alto Tribunal, fue representante de la Plataforma Abertzale Baga Boga, anulada en su día por el Supremo.

En cuanto a Aizpurua, ex parlamentaria e histórica dirigente de HB entre 1978 y 1998, ingresó en prisión por colaboración con ETA, como el resto de la Mesa Nacional de Batasuna, aunque tras 20 meses en la cárcel fue excarcelada en julio de 1999 después de que el Tribunal Constitucional anulara la sentencia.

Por último, como testigo de la defensa declarará el presunto etarra, actualmente encarcelado en Alcalá Meco, Sergio Lazkano, supuesto ex integrante del «comando Donosti». Del mismo modo, Otegi espera que dos periodistas del diario «Berria» y uno de «Gara» acrediten que el mitin de Anoeta fue un acto político en el que no se exaltó a la banda terrorista, como mantienen Fiscalía y Foro Ermua.


El tribunal quiere impedir que la política entre en la sala
Es una máxima de la Audiencia Nacional, pero no siempre se ha cumplido. No permitir que los procesados de ETA y su entorno conviertan los juicios en un mitin es una de las prioridades del tribunal que, presidido por el magistrado Fernando García Nicolás, juzgará desde hoy a Arnaldo Otegi. Al ex portavoz batasuno no se le permitirá, aseguran fuentes jurídicas, que se pronuncie sobre «todo aquello que no tenga que ver con el objeto del proceso». Pero no lo tendrán fácil. En su anterior juicio por otro homenaje etarra, Otegi tuvo tiempo para reclamar «una solución pacífica» al «conflicto vasco». Con él, reconocen esas mismas fuentes, «es más complicado». Pese a todo, en la Audiencia no prevén complicaciones. «Lo que se juzga es si en un acto político se enalteció a ETA, no si Otegi lanzó un mensaje de paz». Pues eso.