Restablecen los vuelos entre Santiago y Buenos Aires

La aerolínea LAN restableció hoy sus vuelos desde y hacia el aeropuerto de Ezeiza, en Buenos Aires, después de que las cenizas del complejo volcánico chileno Puyehue-Cordón Caulle obligaran ayer a la compañía a cancelar sus trayectos.

Según informó la empresa en un comunicado, la normalización del servicio se debe a la "mejora en las condiciones meteorológicas"en la capital argentina. La aerolínea señaló, además, que ha programado para hoy vuelos adicionales a Buenos Aires para trasladar a los pasajeros que este viernes se quedaron en tierra.


Sin embargo, la situación en Montevideo ha empeorado y las cenizas obligaron a cancelar y retrasar todos los vuelos programados en el aeropuerto de Carrasco hasta pasado el mediodía, cuando se espera que retorne la normalidad.


Fuentes del aeropuerto informaron de la presencia de la nube volcánica sobre Uruguay advertida por los servicios meteorológicos desde ayer viernes por la tarde forzó la cancelación y el desvío de numerosos vuelos, mientras que otros fueron demorados, mientras que las compañías aéreas se encuentran a la espera de ver cómo evoluciona la situación para confirmar los vuelos de la tarde de hoy.


Previsiones esperanzadoras
Según señalaron desde el aeropuerto, la situación podrá normalizarse completamente una vez se conozca el nuevo informe meteorológico, previsto para las próximas horas y en el que se espera la desaparición de las cenizas volcánicas del espacio aéreo uruguayo.


Respecto a las operaciones de LAN en Oceanía, la compañía informó de que los vuelos entre Santiago de Chile y Sydney, que tienen escala en Auckland (Nueva Zelanda), continúan afectados. Sin embargo, se han programado dos vuelos especiales desde Santiago de Chile a Sydney vía Papeete (Tahití) para hoy y el próximo martes.


A partir del 1 de julio, la compañía espera retomar el recorrido habitual con escala en Auckland "si las condiciones climáticas lo permiten".


El complejo volcánico chileno Puyehue-Cordón Caulle entró en erupción el 4 de junio y creó una nube de ceniza que alteró las operaciones aéreas en Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil, así como Australia y Nueva Zelanda.