Grecia vota contra el plan de rescate de la UE

Terremoto electoral en Grecia. Los grandes partidos recibieron ayer un fuerte castigo por su apoyo a los planes de recortes impuestos por Bruselas. La histórica abstención de un 63% es una buena muestra del malestar de la opinión pública con su clase política. Los conservadores de Nueva Democracia (ND) fueron los más votados, con el 19,6% de los votos, escrutado el 75% de las papeletas, pero necesitarán pactar con varios partidos para poder gobernar. Sin embargo, la mayor debacle electoral la sufrieron los socialistas del Pasok, que pasan a ser la tercera fuerza del nuevo Parlamento. Del 43% logrado en las elecciones de 2009 caen al 13,5%, superados en votos por la Coalición de Izquierdas (Syriza), con el 16,4%.

Tras conocer su pírrica victoria, el líder conservador, Antonis Samaras, se declaró dispuesto a asumir la responsabilidad de liderar un «Gobierno de salvación» que concentre a todos los partidos favorables al plan de rescate. «Estamos listos para formar un Gobierno de salvación nacional», dijo. Durante la comparecencia, Samaras hizo un llamamiento a todos los partidos de orientación europeísta para pactar un Gobierno. Para incluir también a los más críticos con las medidas de austeridad, avanzó que las líneas del pacto podrían pasar por modificar los términos del memorándum firmado con la UE en febrero a cambio del segundo rescate de 130.000 millones de euros.

Sumando sus escaños, ND y el Pasok reunirían una ajustada mayoría de 152 diputados en un Parlamento de 300 escaños. Segun la agencia AMNA, dirigentes de ND estarían trabajando para presentar al resto de fuerzas con representación parlamentaria una propuesta de Gobierno.
También el líder del Pasok, Evangelos Venizelos, sugirió establecer un Ejecutivo de unidad nacional. «De las elecciones no ha salido un claro vencedor y es necesario un Gobierno de unidad nacional con partidos de orientación proeuropea. Estoy seguro de que el pueblo protegerá el futuro del país», afirmó. Venizelos se mostró dispuesto a formar parte de un Gobierno de coalición, pero descartó reeditar la actual alianza con los conservadores.
Syriza, por su parte, defendió la formación de una coalición de izquierda que sirva para superar el actual marco político impuesto por el rescate financiero. Por detrás de estos tres partidos, se colocan los Griegos Independientes o el Partido Comunista Griego, que consigue en torno al 10%. Entre el 7 y el 8% suma el neonazi Amanecer Dorado.

Estas elecciones abren un periodo de incertidumbre política en Grecia, acostumbrada a que los dos grandes partidos gobiernen en solitario. En cambio, ahora conservadores y socialistas sólo suman un 35%, por lo que necesitarían sumar otro socio para formar un Gobierno estable. Tarea que será difícil, pues el resto de formaciones son contrarias al plan de rescate y al programa de austeridad impuesto por la troika (BCE, Comisión Europea y FMI).

 

Los neonazis irrumpen en el Parlamento
Estos comicios también serán recordados por la irrupción de los neonazis de Amanecer Dorado. Su líder, Nikos Michaloliakos, aseguró ayer que la «resistencia nacional» seguirá combatiendo a los partidos que apoyan el rescate «dentro y fuera del Parlamento». «Temednos, que ya llegamos», amenazó Michaloliakos en un discurso. «El pueblo griego ha dado la espalda a las televisiones y a los periódicos que estaban en nuestra contra», clamó.
Amanecer Dorado, cuyo símbolo recuerda a la cruz gamada, ha ganando terreno a costa de la crisis económica que afecta a Grecia y sus militantes no dudan en exponer públicamente sus ideas xenófobas y su opción por la mano dura contra los inmigrantes, a los que califican de «escoria humana». «Nos han invadido y nos quitan los trabajos. Si logramos el poder, deportaremos a todos inmediatamente y sellaremos de nuevo las fronteras con minas, vallas eléctricas y más guardias», explicó su portavoz, Ilias Panayotaros.

 

OTRAS ELECCIONES
Alemania. La UCD de la canciller alemana, Angela Merkel, ganó ayer por un estrecho margen de votos el «land» de Schleswig-Holstein, aunque tendrá que pactar para poder formar gobierno. Una alianza de los partidos de izquierdas podría arrebatarle el «land».