Luis Milla: «Estoy jodido y decepcionado»

«Nos ha faltado una semana de preparación y disputar un amistoso más. No es una justificación, lo creo así y se vio contra los hondureños, a los que terminamos avasallando. Íbamos de menos a más»

Con Luis Milla en el banquillo, no hace tanto que la Selección sub'21 se proclamó campeona de Europa en Dinamarca. El equipo, similar al que el domingo no pudo ganar a Honduras. Es el momento de buscar una explicación a lo evidente, el batacazo, «en ningún caso una justificación», subraya el seleccionador camino de Manchester con un equipo que habla con silencios.

–La pregunta es de rigor, ¿cómo se encuentra?
–Jodido y decepcionado; pero añado que el fútbol es injusto. Caímos en el peor momento y en unos Juegos Olímpicos, ya sin margen de error.

–¿Cómo explicar que la selección campeona de Europa sub'21 haya sido eliminada de unos Juegos a las primeras de cambio por Japón y Honduras?
–Los técnicos vamos a reunirnos para analizar todo lo que ha sucedido; para ver dónde hemos fallado… Porque hemos fallado todos, seguro, no sólo los jugadores. Y me pongo en cabeza como máximo responsable de la Selección.

–Lo de la reunión está bien, pero no llega a la gente, al aficionado que no entiende lo que ha pasado, a pesar de que usted previno sobre los rivales.
–Esta Selección es similar a la que ganó el Europeo en Dinamarca…

–Pero ha faltado Thiago Alcántara. No sé si es oportuno mencionarlo.
-En Dinamarca fue un jugador muy importante. Pero no estaba aquí y punto. Trajimos a los 18 que considerábamos mejores para pelear por las medallas y, como se ha visto, no ha podido ser. Nos han eliminado, es la cruda realidad.

-Continuemos con el análisis de la situación, de la eliminación, de las dos derrotas, de no haber metido ni un gol.
-Deberíamos tener en cuenta dos cuestiones: al Europeo llegamos al final de temporada; sí, después de culminar un calendario muy exigente, pero a Dinamarca llegamos en forma, en una condición física adecuada.

–¿Y bien?
–Después del campeonato de Europa los jugadores se fueron de vacaciones y desde las vacaciones se incorporaron a la concentración olímpica. No había otro remedio. Puestos a buscar explicaciones, que no justificaciones, observo que nos ha faltado una semana de preparación y un partido amistoso más.

–Parece convencido.
–Son hechos objetivos. Contra Japón no nos llegaba la condición física, nos faltó ritmo; sí, fuerzas también; pero contra Honduras fue diferente, terminamos avasallando. Es evidente que en este torneo íbamos de menos a más.

–Después de la amarga derrota contra Honduras y de la eliminación dijo que la medalla no era una utopía.
–Lo dije convencido y lo mantengo. Si hubiéramos estado acertados ante la portería de Honduras, ahora estaríamos hablando otra vez de medallas.

–Ante Japón no se vio ni la sombra de España. Aquello fue un mal partido; contra Honduras, al equipo le remató la fatalidad.
–Nos costó arrancar con Japón. Nos hicieron el 1-0 a balón parado, luego la expulsión y lo que mal empezó se torció definitivamente. Sabíamos que podíamos ganar a Honduras. ¡Ojo! Que no los despreciábamos, que no ignorábamos que movían bien el balón en el centro del campo, pero…

–¿Sí?
–Pero en estos niveles hay una línea muy fina que separa el éxito de la decepción. Si llegamos a meter un gol a Honduras, si hubiésemos conseguido empatar, estoy convencido de que habríamos ganado por dos o tres goles. Pero ésa es la diferencia, que no marcamos, que tiramos tres veces a la madera…

–Y ellos, una.
–Sí, pero nosotros tres. De verdad, en este partido nos sentimos reconocibles.

–Bien, «lo que no pué ser no pué ser y además es imposible», que decía don Rafael Guerra; pero, ¿y la imagen de los jugadores, de Munian, arrebatado? Perdieron los papeles y eso, supongo, sí se puede corregir. Se debe corregir. Hay que saber perder, ¿verdad?
–No hay justificación que valga para esa pérdida de papeles; sin embargo…

–¿Sin embargo?
–He sido jugador, y cuando lo das todo, con pasión, con determinación, con ambición, reaccionas si te sientes maltratado.

–Pudo haber uno o dos penaltis, o ninguno; sí que hubo una parodia del portero hondureño que quedó sin sanción, cuando ya estaba amonestado. Pero también hay que entender las triquiñuelas del equipo, que empezó como víctima, que ganaba y que con la victoria obtenía la clasificación, ¿no le parece?
–Si, pero si no te pitan dos penaltis, te están perjudicando. Nuestros jugadores son chiquillos y hay que entender que en un momento dado pierdan los papeles. Ocurre con los mayores.

–Pero vendría bien un poco de pedagogía, de educación. Hay que saber ganar y perder. La imagen que dieron no fue muy edificante, ¿les ha amonestado?
–Son jugadores jóvenes a quienes no tenemos todo el año… Pero sí, claro que les advertimos. Nuestra obligación es formarles y darles buenos consejos. Claro que hay que dar buena imagen; pero cuando todo te vuelve la espalda te puede la impotencia. Tratemos de entenderlos.

–Mañana juegan contra Marruecos, es el partido de la penitencia. Ellos se lo juegan todo, pueden clasificarse; España está eliminada. ¿Cómo van a encarar este encuentro?
–Con profesionalidad, implicación y compromiso. No pueden fallar a los técnicos.

–¿Es que les han fallado?
–El máximo responsable de lo ocurrido soy yo, no me canso de repetirlo, y como responsable les voy a pedir que saquen a relucir el orgullo y el honor, que vamos a jugar un partido olímpico. Vamos a reponernos y a afrontar el partido contra Marruecos con unas ganas enormes.

–¿Cuál es el futuro de esta Selección?
–Algunos, por edad, darán el salto a la absoluta, y otros, como Muniain, Isco o Tello seguirán luchando con nosotros para disputar el próximo año el Europeo sub'21 que se celebrará en Israel. Llevamos una clasificación inmaculada, seis victorias de seis partidos. En septiembre tenemos dos encuentros más. La vida sigue.

–¿Y la del seleccionador? ¿Y su futuro?
–Estoy a expensas de la Federación. El futuro es clasificarnos para el próximo campeonato de Europa.

–Aquello llegará, está encaminado; el trago va a ser el de mañana contra Marruecos. Van a necesitar suerte. Y ánimo.