Ahora a 120 con señales sin colocar

Fomento tardará tres días en cambiarlas en plena operación salida de verano. Los radares vuelven a saltar a 133 km/h

«Que volvamos a 120 no quiere decir que podamos todos volver a correr»
«Que volvamos a 120 no quiere decir que podamos todos volver a correr»

Vuelven, por fin, los120 km/h como límite de velocidad genérico en autopistas y autovías tras cuatro sufridos meses para los conductores españoles a 110 km/h, una medida que ha provocado un ahorro energético mínimo, gastos innecesarios para la Administración y mucho tedio al volante para los automovilistas.

El nuevo límite de velocidad entra hoy en vigor en pleno arranque de la operación salida de vacaciones, cuando está previsto que se produzcan cuatro millones de desplazamientos en carretera sólo este fin de semana.

«Autopistas y autovías, límite 120», «más velocidad, mayor riesgo», «más velocidad, más consumo», son los mensajes que se podrán leer hoy en los paneles de información variable instalados en las carreteras españolas para avisar a los conductores de que es posible presionar un poco más el acelerador, aunque el nuevo límite «no quiere decir que se pueda volver a correr», alertó el director general de Tráfico, Pere Navarro.

Hoy no estará listo el cambio de las 6.500 señales de 110 que tendrán que ser sustituidas por el 120. El Ministerio de Fomento ha decidido hacerlo progresivamente en el plazo aproximado de tres días. El cambio de la señalización comenzará por el margen derecho de las vías para evitar cortes o interrupciones del tráfico durante este fin de semana de mayor densidad de tráfico.

Los radares volverán a ser reprogramados, según informó ayer la DGT. Desde hoy, saltarán a 133 km/h, en lugar de los 125 a los que se disparaba el flash cuando el límite era de 110. No obstante, la DGT ha previsto realizar durante todo el verano campañas especiales de vigilancia sobre el consumo de alcohol y velocidad. «Lo que queremos es que llegues», es el lema de la campaña de concienciación de este verano para lograr reducir la mortalidad en las carreteras durante el verano. Sólo el verano pasado se registraron 362 fallecidos (174 en julio y 188 en agosto). La limitación de la velocidad máxima fue la medida más polémica del plan de ahorro de energía aprobado por el Gobierno para reducir la factura energética tras el incremento del crudo. Sin embargo, su eficacia ha sido cuestionada. El Gobierno asegura que ha ahorrado 450 millones con el límite de 110, menos de la mitad de los que pensaba, que cifraba en 1.400 millones, pero asociaciones como Dvuelta creen que el ahorro real atribuible al 110 es de apenas el 0,2%. Fuentes de Interior criticaron que se haya «quemado» una medida que afecta al tráfico, como la de los 110 km/h, para conseguir un ahorro energético, cuando la seguridad vial «funciona razonablemente bien en España». La cuestión es que ni los conductores ni las empresas concesionarias de las autopistas de peaje han salido beneficiadas con la medida, pero la que no ha perdido ha sido Hacienda. El presidente de Automovilistas Europeos Asociados, Mario Arnaldo, aseguró que «con un menor consumo de carburante ha logrado recaudar más dinero por el alto precio del crudo». Así asegura que en marzo ingresó un 4,6% más en impuestos y en abril un 5,38% más, a pesar de que en marzo hubo una reducción del consumo de gasolina del 12,5% y en abril del 6,7%.

Los 110 no han generado más multas. Empezaron bajando y la última semana del mes de mayo subieron un 8%. Pero lo que sí ha supuesto ha sido un gasto innecesario de 500.000 euros en los cambios de señalización.


El plan de ayudas no rueda
El llamado Plan Renove de ayuda al cambio de neumáticos no arranca. Según los profesionales, su incidencia es casi cero desde que se inició, hace 15 días. Hay razones varias: sólo se han inscrito en la lista del IDAE Pirelli y la marca china Nankang. Ninguno de los líderes del mercado, como Michelín, Good Year, Bridgestone o Continental, se han unido al plan. La dotación, de 4,8 millones, es insuficiente y sólo llega al 0,6% de las gomas que se venden en España; la obligación de cambiar las 4 ruedas para acceder a la subvención también lastra la iniciativa.