«Puedo volver a trabajar a los 41 años»

Los Centros de Formación de la Comunidad ofrecen reciclaje y una segunda oportunidad a personas en paro

El certificado de profesionalidad garantiza la adecuada formación
El certificado de profesionalidad garantiza la adecuada formación

Madrid- Una segunda oportunidad, un reciclaje o, simplemente, una profesión. En los Centros de Formación Ocupacional de la Comunidad de Madrid las historias de superación y recuperación se solapan con las que comienzan su periplo laboral. En el caso del centro de Moratalaz, especializado en frío y climatización, los desempleados de largo recorrido y los afectados por la crisis económica se mezclan con chavales que han pasado de hacer todo tipo de trabajillos a prepararse para una profesión.
Sea cual sea el motivo de cada uno, el objetivo de muchos de ellos está muy claro: lograr los Certificados de Profesionalidad. En concreto, el de Montaje y Mantenimiento de Instalaciones Frigoríficas y el de Montaje y Mantenimiento de Instalaciones de Climatización y Ventilación-Extracción. Estos certificados son títulos oficiales que convierten en auténticos profesionales a quienes los logran, además, como para conseguirlo son necesarias varias horas de prácticas en empresas, son una puerta abierta a conseguir el primer empleo.
De hecho, los profesores adjudicatarios de la licitación de estos cursos en colaboración con la Comunidad de Madrid se encargan de buscar las empresas para que los alumnos realicen las prácticas necesarias y, en muchas de ellas, acaban encontrando un puesto fijo.

Satisfechos
«Busco personalmente las empresas porque vengo del sector y tengo muchos contactos, así logro que, desde luego, los estudiantes se queden muy contentos con las prácticas. También intento colocarles en los puestos que más se adaptan a sus capacidades para que tengan más oportunidades de quedarse», explica Manuel Caro, adjudicatario de la licitación de formación de estos certificados. Caro reconoce que antes era más fácil que sus alumnos encontraran trabajo antes de la crisis. «Hace tiempo incluso tenían empleo antes de terminar el curso y exigían a la empresa acabarlo antes de incorporarse», corrobora uno de sus profesores, José Luis Estévez. Pero la estadística sigue siendo favorable para los que deciden optar por esta alternativa profesional. Así, el grado de inserción es el 77,6 por ciento y un 93,2 por ciento de ellos seguían trabajando dos meses después de comenzar. «A mí me animaron a meterme en calefacción y, después de tres años, estoy dispuesta a trabajar en el mundo de la climatización», cuenta Iris Carolina, una alumna de 41 años que, después de tres estudiando, ha logrado una profesión. «He trabajado como servicio doméstico y ama de casa y la verdad es que estoy muy contenta de haber venido, volver a estudiar y haber conseguido todos los certificados. Me ha gustado meterme a arreglar cosas», asegura.

Aprender y aprender
En el caso de Julio Martínez, la formación en frío industrial que está realizando en el centro de formación de Moratalaz supone una vuelta de tuerca más a su currículum, que ha transformado de mil maneras desde que perdió su trabajo como administrativo en un proceso de fusión entre empresas. «Primero me fui a Canadá a aprender inglés, luego me saqué el título de auxiliar de vuelo, después hice un curso de instalaciones térmicas de edificación y, desde marzo, quise aprender frío industrial porque es algo distinto, más específico y muy interesante», relata y asegura que no estaba dispuesto a deprimirse por no conseguir trabajo «de lo mío». «Siempre es importante aprender y estos cursos tienen la ventaja de que necesitas hacer prácticas en una empresa para obtener el certificado, lo que te abre la puerta a las empresas», considera, aunque no descarta aprovechar la formación especializada para buscar un puesto fuera de España.
Tanto Julio como Iris son ejemplos de que para aprender una profesión tan técnica se puede partir de cero. De hecho, para los que no saben nada del sector es necesario superar un curso de 300 horas de electricidad antes de comenzar con la preparación del certificado. «Aproximadamente la mitad de lo que se imparte es teoría y el resto práctica, porque lo importante es que cojan un nivel, ciertas aptitudes y cierta soltura de cara a lograr el certificado profesional», detalla Manuel Caro.
Otra de las ventajas es que pueden ampliar en el mismo centro sus conocimientos de climatización y frío industrial ya que, además de los dos certificados, en el centro de Moratalaz se imparten cursos de climatización, de automatización, de procesos industriales y de autocad para instalaciones frigoríficas. También está la posibilidad de aprender seguridad laboral –Ensayos no destructivos– o prepararse para formar a las siguientes promociones –Metodología didáctica». Igualmente les ayudan a obtener el carnet profesional de instalaciones térmicas que otorga el Ministerio de Industria a quienes aprueben el examen y para que les sea más fácil encontrar trabajo.


Cómo realizar un curso de formación
- Para recibir uno de los cursos de formación, los desempleados deben ser mayores de 16 años, estar inscritos como demandantes de empleo al empezar el curso, hacer constar en la demanda de empleo los cursos solicitados y la disponibilidad para realizarlos, cumplir los requisitos mínimos exigidos en el perfil de acceso al curso y superar un proceso de selección específico para cada curso. Todo ello se puede realizar acudiendo a cualquier Oficina de Empleo de la Comunidad de Madrid donde un técnico le ayudará y orientará para que realice el curso que mejor se adecúe a sus necesidades. Si aún no está inscrito, se le pedirá información sobre sus conocimientos y su experiencia, y sobre aquello para lo que se siente capacitado, así como sobre sus expectativas profesionales.
 
- En el caso de trabajadores ocupados también necesitan cumplir los requisitos mínimos de acceso al curso y superar el proceso de selección, además de ser residentes en la Comunidad o trabajar en la región. También deben presentar una solicitud en las organizaciones sindicales y empresariales que gestionan los cursos, o en las empresas formadoras que colaboran con estas entidades en la ejecución de los planes formativos.