Griñán cierra filas y pide no caer en la «trampa electoral»

«Los periodos de sesiones unidos a las campañas electorales suelen ser más duros». El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, cerró filas ayer con los parlamentarios socialistas y, ante el inicio del nuevo curso político en la Cámara andaluza, les pidió no caer en la «trampa electoral» porque «la oposición va a tratar de buscar todo lo que pueda ser elemento de deterioro para el Gobierno y para el PSOE» de cara a los comicios municipales.

El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán
El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán

Por ello, exigió a sus diputados que respeten las «formas parlamentarias de principio a fin» y que visualicen un «respeto absoluto» a la institución. «Os pido no convertir la Cámara en escenario electoral ni los debates en mítines de campaña», reclamó, al tiempo que comparó a la actual oposición con la del periodo comprendido entre 1994 y 1996, que «alborota mucho cuando se acerca una campaña». Griñán situó esa pugna en Sevilla, una ciudad que «para ellos es la llave de Andalucía», en clara referencia al PP. «Van a tratar de hacer daño, sin duda», auguró el presidente de la Junta, aunque lanzó un mensaje optimista a pesar de que las encuestas vaticinan una mayoría del PP en la capital hispalense: «Sevilla es socialista y lo va a seguir siendo», remarcó.

Siguió Griñán levantando la moral y, para ello, echó mano de un símil futbolístico: «Somos jugadores de fútbol y sabemos jugar al balón, sin ser barreros», señaló, por lo que instó a «jugar bien» y a «marcar goles por la escuadra».

Los interrogantes de los ERE

Por su parte, el presidente del PP-A, Javier Arenas, replicó a Griñán asegurando que el problema no es el «alboroto» de la oposición, sino que el Gobierno andaluz «quiere tapar el escándalo» de los ERE irregulares. La estrategia parlamentaria de los populares pasa, por tanto, por exigir responsabilidades al Ejecutivo andaluz por una trama «con muchos interrogantes».

A su juicio, se producirá una «presión social de tal calibre» que, «antes o después, desembocará en una comisión de investigación en la Cámara». Igualmente, señaló que la Junta de Andalucía tiene como «obligaciones legales» remitir al Parlamento los informes de la Intervención General de Hacienda en los que se pone en cuestión el procedimiento para materializar las ayudas a los ERE de empresas en crisis. Si el Gobierno andaluz no remite tales documentos, los populares estarían dispuestos a reclamarlos por la vía judicial.

Un pacto social «ninguneado»
El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, anunció ayer que el próximo lunes se reunirá con el ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, para analizar las repercusiones del pacto social recientemente firmado por el Gobierno central con los sindicatos y empresarios y para revisar la política de concertación en Andalucía. Al encuentro asistirán también representantes de CC OO, UGT y la CEA. A juicio de Griñán, el pacto social se ha querido «ningunear y reducirlo a un acuerdo sobre las pensiones». El presidente del PP-A, Javier Arenas, exigió que aproveche la reunión para explicarle al ministro lo que ha ocurrido «de principio a fin» con los ERE irregulares.