La Nochebuena vuelve a ser tranquila

Por segundo año descienden el número de incidentes

Después de una noche de grandes cenas y celebraciones, la ciudad amaneció ayer algo más tarde de lo normal. Sin coches y con apenas transeúntes estuvieron hasta bien entrada la mañana algunas de las vías con más movimiento como la Castellana, Alcalá o la
Después de una noche de grandes cenas y celebraciones, la ciudad amaneció ayer algo más tarde de lo normal. Sin coches y con apenas transeúntes estuvieron hasta bien entrada la mañana algunas de las vías con más movimiento como la Castellana, Alcalá o la

MADRID- Mari Carmen tuvo su peor Nochebuena. La cena en familia desembocó en una pelea que subió de tono y se convirtió en reyerta. Moría ayer por la mañana tras no haber superado las heridos que su propio hijo le propinó por la espalda. No fueron, sin embargo, estos protagonistas, los únicos que vivieron la Navidad más amarga.
A las dos de la tarde del 24 un motorista de 48 años fallecía tras perder el control de la moto de gran cilindrada que conducía. El hombre se empotró contra un vehículo que se encontraba estacionado en la calle de San Jenaro, en el distrito de Villaverde, lo que hizo que saliera despedido de la moto y que se golpeara fuertemente en el cuerpo, que quedó tendido en la calzada.
El Samur acudió al lugar del accidente y allí encontró a la víctima en parada cardiorrespiratoria, con un traumatismo creaneoencefálico severo y otro traumatismo torácico muy grave. Los facultativos le practicaron maniobras de respiración cardiopulmonar avanzada durante media hora, pero finalmente no pudieron salvarle la vida y falleció poco después.
Unas horas más tarde, otro varon de entre 50 y 60 años moría atropellado al cruzar indebidamente la M-30 a la altura de Méndez Alvaro. El suceso ocurrió alrededor de las siete de la tarde en el kilómetro 10,400 de la M-30 cuando la víctima, por causas que se investigan, trataba de cruzar la autopista. El hombre fue embestido por un vehículo en el que viajaba una pareja, que no pudo evitar el impacto ni arrollarlo. El varón falleció en el acto y los médicos del Samur tuvieron que atender al conductor por contusiones leves.
A pesar de este comienzo de Nochebuena, la madrugada y primeras horas de la Navidad han sido bastante tranquilas y sin grandes sucesos destacables. De hecho, en comparación con el año pasado, el centro de emergencias del 112 recibió casi un centenar de llamadas menos. En total, 3.319.
De ellas, 154 se materializaron en intervenciones del Samur, 41en salidas de bomberos de la capital y 1.263 llamadas atendidas por la Policía Municipal de Madrid, según informó un portavoz de Emergencias 112. Los expertos en estos temas consideran que el balance no es llamativo. Entre las 20 horas del 24 y las 8 horas de este ayer las llamadas e incidentes cerraron una Nochebuena «típica, tranquila, con trabajo para los servicios de Emergencias y sin sucesos especialmente graves» (a excepción del parricidio de San Blas).
 Un viernes cualquiera
Las 154 intervenciones del Samur se asemejan a la cifrade un viernes cualquier, según los servicios de Emergencias de la capital, siendo la mayoría por atenciones a heridos a causa de contusiones y lesiones menores producidas en peleas, reyertas y discusiones.
Este tipo de actuaciones han sumado un total de 40, tres de ellas con cortes por arma blanca. También se han producido 14 intoxicaciones etílicas un dato muy similar a la de un viernes corriente.
 Los bomberos municipales, por su parte, realizaron 41 salidas. La mayoría de ellas fueron por pequeños fuegos (25 en total), sobre todo de contenedores y papeleras (17 casos).
Cabe también destacar el rescate que los bomberos tuvieron que hacer sobre las ocho de la tarde a un matrimonio de 50 y 55 años en el Bulevar José Prat, en el distrito de Moratalaz, intoxicados por monóxido de carbono por la mala combustión de una instalación de gas. La hija de la pareja fue la que encontró a sus padres, semiinconscientes, y ventiló la vivienda, informa Ep.


Y Madrid tardó en despertarse

Después de una noche de grandes cenas y celebraciones, la ciudad amaneció ayer algo más tarde de lo normal. Sin coches y con apenas transeúntes estuvieron hasta bien entrada la mañana algunas de las vías con más movimiento como la Castellana, Alcalá o la plaza de Cibeles y Puerta del Sol. Ayer ni siquiera pasaron los camiones de la basura que, como todos los años, descansan la mañana del 25, la noche del 31 y el 1 de enero. Los que sí que tuvieron que madrugar y trabajar más de lo normal fueron los servicios de limpieza, que desde primera hora regogían la basura de una larga noche de fiesta.