Euroliga

El pabellón de las dos mentiras

Con 17.000 hinchas griegos y en el Pabellón de la Paz y la Amistad, el pabellón de las dos mentiras, se jugará el Regal Barcelona, entre hoy y el jueves, su futuro en la Euroliga. El objetivo es ganar al menos un partido para decidir la eliminatoria en el Palau la próxima semana y alcanzar la «Final Four» del Palau Sant Jordi.

Zeljko Obradovic ha logrado que la eliminatoria entre el Regal Barcelona y el Panathinaikos se traslade empatada a Grecia
Zeljko Obradovic ha logrado que la eliminatoria entre el Regal Barcelona y el Panathinaikos se traslade empatada a Grecia

La eliminatoria entre el Barça y los griegos ha adquirido tintes dramáticos después de los dos partidos jugados en Barcelona. El martes, horas después del primer encuentro en el que se impuso el Barça por 83-82, dos encapuchados quemaron con cócteles molotov un bar de Atenas. Era de madrugada y el local ya estaba cerrado por lo que no hubo desgracias personales, pero sí daños materiales. Lo curioso es que el bar en cuestión es propiedad de Cristos Rigas, hermano de Costas Rigas, el director arbitral de la Euroliga. Rigas está desde hace tiempo en el punto de mira del presidente del Panathinaikos, Thanasis Giannakoloulos. El multimillonario griego ya ha tenido problemas con la competición. En la «Final Four» de 2009 lanzó billetes desde el palco durante la final (CSKA-Panathinaikos) al considerar que los árbitros estaban comprados.

El incendio, que la Policía de Atenas vinculó directamente con la derrota en el Palau, fue el pasado martes. Un día después y durante el entrenamiento del equipo de Zeljko Obradovic en el Palau los griegos denunciaron que el Barça les estaba espiando. Según la expedición del PAO había una cámara oculta entre toallas que estaba grabando todo el entrenamiento. El Barça aseguró que se trataba simplemente de una cámara de seguridad del pabellón. El mosqueo griego pasó a mayores cuando después del partido aseguraron que Xavi Pascual conocía un sistema que Obradovic había preparado exclusivamente para ese día. Para terminar de encender la serie, el Barça se quejó amargamente del arbitraje sufrido en el segundo partido. «Nos merecemos un respeto, lo que ha pasado en el segundo partido ha sido muy grave. En alguna jugada ha habido hasta cuatro faltas», aseguró Xavi Pascual. Y hoy, al Pabellón de la Paz y la Amistad.