Música

Britney obsesión por Madonna

Britney, obsesión por Madonna
Britney, obsesión por Madonna

Comenzó como una amistad más que polémica y nadie descarta que pueda desembocar en una obsesión. Britney Spears siempre ha confesado su admiración por Madonna. De hecho, hace unas semanas compartieron escenario en Los Ángeles y dieron muestra de una gran complicidad. Se dice que Madonna aprovechó para recomendarle a su «ahijada» musical que «se olvide del matrimonio». Estaba previsto que repitieran dueto días más tarde en Miami, pero Britney se apeó para estar con sus hijos. Sin embargo, en las últimas semanas esta devoción de la que fuera adolescente prodigio de América por la que podría ser su madre llega a ser un tanto enfermiza. Hay quien ve ya un «remake» de «Mujer soltera blanca busca». El caso es que en sus dos últimas apariciones públicas -en el programa de televisión británico Factor X y en la entrega del premio Bambi en Alemania-, Britney ha imitado milimétricamente la puesta en escena que ideó Madonna en su gira «Sticky & Sweet». Las dos lucen para seducir a su público bikini negro, botas altas y transparencias. Incluso comparten sombrero de copa, aunque difieren en el color. Los críticos musicales han reconocido que Britney vuelve a ser la de antes con su nuevo trabajo «Circus». Hablan de «resurrección» de la diva. No son pocos los que ven en la nueva Spears un clon de la «material girl». Si algo han compartido desde sus inicios ha sido su pasión por la provocación. Vidas paralelas, primero por separado y, luego, juntas. Madonna rompió moldes en los noventa con sus videoclips en los que no le importaba contonearse junto a símbolos religiosos o exhibirse sin pudor alguno. Custodia perdida Britney ejerció en los inicios de su carrera de abanderada de la virginidad para luego romper con todo y pisar fondo. Hoy, su padre controla toda su fortuna y la custodia de ­sus hijos Sean Preston, de 3 años, y Jayden, de 2 años. Pero llegó el 28 de agosto de 2003 y las dos rompieron todos los límites de la provocación que ellas mismas habían marcado. Se subieron al escenario del Radio City Music Hall de Los Ángeles y en el climax de la gala de los premios MTV protagonizaron un beso con tintes lésbicos del que se habló el resto del año y más allá. Ahora su relación vuelve a ser estrecha, tanto que parecen clónicas.