Martitegi instruía a un nuevo comando para atentar en España

Uno de los detenidos en su domicilio en la calle Isanza de la capital alavesa, tras la operación desencadenada en España a raíz de la detención del número uno de ETA en Francia, Jurdan Martitegi
Uno de los detenidos en su domicilio en la calle Isanza de la capital alavesa, tras la operación desencadenada en España a raíz de la detención del número uno de ETA en Francia, Jurdan Martitegi

«¿Se puede identificar?», preguntó el agente de la Policía Judicial al etarra que, en unión de otros dos miembros de la banda, acababa de detener. «Soy Jurdan Martitegi», contestó. La corta «carrera» de este individuo como jefe del «aparato militar» de ETA, tras la detención, el pasado 8 de diciembre, de su antecesor, Aitzol Iriondo, «Kurbitz», acababa de terminar en la localidad francesa de Perpiñán. La operación de la Policía Nacional española había empezado unas horas antes en Vitoria, fruto de una larga y minuciosa investigación. Los agentes vigilaban a un «legal» de la banda, Alex Uriarte, sobrino de Eloy Uriarte Díaz de Guereñu, «Señor Robles», uno de los responsables del «aparato económico» y del «impuesto revolucionario» durante años. A bordo de un automóvil y en solitario abandonó la capital alavesa y emprendió viaje hacia Francia adoptando una serie de medidas de seguridad para saber si era seguido. Tras varias horas de viaje, llegó a Perpiñán donde tenía concertada una cita con su responsable en el «aparato militar». Los agentes españoles que le habían seguido desde Vitoria y a los que, ya en territorio galo, se habían unido los de la Policía Judicial francesa, se fijaron inmediatamente en la gran estatura del que llevaba la voz cantante de la reunión. Todos coincidieron que podía ser Martitegi y no se equivocaron. Junto a él se encontraba otro individuo, natural de Mondragón, del que se desconocía que estuviera huido a Francia. Además, comprobaron que el coche en el que habían llegado llevaba matrículas «dobladas» y que era, por tanto, un vehículo robado. Los responsables de la operación no se lo pensaron dos veces y decidieron intervenir. La detención de los tres terroristas se produjo en «términos categóricos», según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras de los hechos, dado que presumiblemente estaban armados. Después de lo ocurrido en la captura, el pasado 10 de abril, de Ekaitz Sirvent, el jefe del «aparato de falsificación» de la banda, que intentó hacer uso de su pistola en la estación de Montparnasse de París, no se podía actuar con vacilaciones. De hecho, el que acompañaba a Martitegi hizo un ademán de sacar su arma pero los agentes se lo impidieron enérgicamente. El rostro de Martitegi era una mezcla de sorpresa y rabia que se acrecentó al comprobar la presencia de agentes españoles en la operación. Llevaban tres pistolas -se supone que la tercera era para ser entregada al «legal» Alex Uriarte- y tenían documentos falsificados. Al cierre de esta edición, la Policía había detenido a otros cuatro presuntos etarras en Álava y Vizcaya relacionados con Uriarte. Martitegi, «Arlas», nació el 10 de mayo de 1980 en Durango y, como la mayoría de los etarras, inició su historial delictivo en el terrorismo callejero. Su identidad y fotografía fueron difundidas ampliamente tras ser identificado como miembro del «comando Vizcaya», del que era miembro «liberado» junto con Arkaitz Goikoechea . En julio de 2007, la Guardia Civil desarticuló la célula, que se llamaba «Askatun Haizea», y detuvo a Goicoechea. Martitegi se había librado por los pelos ya que acababa de pasar a Francia. Participó en varios atentados, entre ellos el perpetrado contra el cuartel de Calahorra (Logroño) el 21 de marzo de 2008.Se preparaban para atentar en EspañaEl ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha asegurado hoy que el jefe del aparato militar de ETA Jurdan Martitegi detenido ayer en Francia se citó con el jefe del comando desarticulado en el País Vasco para un cursillo previo a cometer un atentado en España. En una rueda de prensa para explicar la "brillante"operación desarrollada en Montauriol (Francia) y en el País Vasco, en la que han sido detenidos 9 presuntos miembros de la banda terrorista, el ministro ha señalado que tienen constancia de que el comando de legales desarticulado estaba preparando un atentado, que no ha concretado. Sobre la posibilidad de que tuvieran algún plan contra el próximo Ejecutivo vasco, debido a que la mayoría de las detenciones se produjeron en Vitoria, el ministro ha dicho que se trata de una "hipótesis geográfica"que lógicamente la Policía "tiene en la cabeza después de las amenazas de ETA", aunque ha insistido en que "en este momento no pasa de ser una hipótesis". Junto a Martitegi fue detenido en Francia Alexander Uriarte, responsable del comando posteriormente desarticulado en el País Vasco y que acudió desde Vitoria a una cita para a continuación dar un curso de adiestramiento, y Gorka Azpitarte. Tras la cita, que duró más de dos horas, y sus detenciones por las Policías francesa y española, los agentes, que tenían localizados a los miembros legales del comando en España, procedieron al arresto de seis personas en el País Vasco, y que en las próximas horas serán puestos a disposición judicial. Preguntado sobre si Martitegi era el número uno de ETA, el ministro ha dicho tener la impresión de que en este momento "esto del uno, dos y tres"en la banda está "por lo menos en discusión, ya que su nivel organizativo "no atraviesa los mejores momentos". "Con toda seguridad estamos ante el jefe del aparato militar de ETA", ha señalado el ministro, que sustituyó a Aitzol Iriondo, que a su vez fue el sustituto de Mikel Garikoitz "Txeroki". Martitegi, según ha relatado, fue reclamado por "Txeroki"para formar parte de la dirección de ETA e instruyó a los responsables del comando desarticulado en Navarra. Rubalcaba ha resaltado en la "siniestra"biografía de Martitegi la comisión de numerosos actos de kale borroka lo que, ha dicho, supone el mejor ejemplo de hasta qué punto las operaciones contra grupos de violencia callejera son fundamentales en la estrategia de la lucha contra el terrorismo. El ministro ha explicado también que dentro de ETA hay una discusión sobre si la lucha armada debe seguir o no y si puede haber un nuevo proceso de diálogo y ha querido aclarar que "el proceso de diálogo es el pasado y el pasado nunca vuelve". "La disyuntiva ante la que está ETA no es diálogo sí, diálogo, no; es si lo deja o no lo deja; en resumen, la disyuntiva es dejarlo o dejarlo. O lo deja porque lo decide o lo deja porque nosotros obligamos a dejarlo". El titular de Interior ha recalcado que en los últimos seis meses la lucha antiterrorista ha sido "especialmente eficaz"ya que han caído sucesivamente tres jefes militares de ETA -Txeroki, Iriondo y Martitegi- y se han desarticulado dos comandos -el de Navarra en octubre y el de ayer en Vitoria- que estaban formados y preparados pero que no habían empezado a actuar. Tras felicitar a las Policías española y gala y agradecer a Francia su colaboración, ha reiterado una declaración hecha tras la detención de Iriondo: "no sé si en este momento ETA tiene designado ya el sustituto de Martitegi, igual ni siquiera saben quién va a ser, pero sí le puedo decir a ETA que la Policía y la Guardia Civil y las Fuerzas de Seguridad francesas le están buscando ya".