El G-20 creará una agencia supervisora para evitar el proteccionismo económico

bruselas-Durante los últimos cinco meses, los países que se reunieron ayer en Londres buscaron cualquier puerta trasera para escapar del único compromiso que se alcanzó en el G-20 de Washington: evitar el proteccionismo. Los Estados más poderosos acordaron entonces relanzar antes de que finalizara este año la ronda de Doha y evitar la tentación del chovinismo comercial. A pesar de ser el único resultado concreto que escapó de los principios generales acordados por los líderes de los 22 países, la ronda de Doha permanece en la mesa de reanimación. Razones que, según la OMC, llevarán a una caída del comercio mundial del 9%, la mayor desde 1945. Por esta razón, una de las primeras medidas que tomaron ayer los gobernantes fue el reforzamiento de la Organización Mundial del Comercio para demostrar que en este segundo intento van en serio. El organismo ganará envergadura hasta convertirse en un foro independiente capaz de avergonzar a los países que tomen medidas proteccionistas. La propuesta no alcanzará la talla de la autoridad de competencia global que sugirió el grupo de expertos de las Naciones Unidas. Establecido este buen punto de partida, la principal batalla se libraba detrás de otras trincheras en la mesa de negociación: por una parte la angloamericana, defensora de volcar más dinero a la economía mundial, por otra la europea, partidaria de aportar más normas. Con el acuerdo sobre el nuevo OMC, los países siguieron por este camino de engordar las instituciones internacionales existentes para salir de un bloqueo que amenazaba con llevar a unas conclusiones generosas en principios pero rácanas en detalles. La solución fue el mestizaje de las dos posiciones: más dinero sobre la mesa pero para los organismos internacionales, que ganarán poderes. La transformación más importante será la del Foro de Estabilidad Financiera, en el que España ha entrado recientemente, que bajo su nueva identidad de Consejo de Estabilidad Financiera asumirá los poderes de «sheriff» de los mercados y de los bancos. Conclusiones «europeas» Además, los asistentes acordaron triplicar los recursos del FMI hasta los 750.000 millones de dólares, al igual que los del Banco Mundial hasta alcanzar los 300.000 millones de euros. «Las conclusiones tienen un claro sabor europeo», opinó Fredrik Erixon, director del Centro Europeo de Economía Política Internacional (Bruselas), quien calificó de «muy importante» el aumento de los fondos de las instituciones. El acuerdo agradó a todos. Sin embargo, como parte del proceso abierto, los líderes del G-20 se volverán a ver en Nueva York en septiembre, según anunció Sarkozy.