Endesa se adelanta en busca de la sostenibilidad

La eléctrica española cuenta con un plan de más de 150 proyectos en España y Latinoamérica orientados a aunar el desarrollo económico con la protección del medio ambiente y el compromiso social de las comunidades en las que opera.

Endesa se adelanta en sostenibilidad
Endesa se adelanta en sostenibilidad

Salir de la crisis económica que afecta a nuestro país pasa, según José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno, por emprender la denominada «revolución verde». ¿Cómo? Modificando el actual modelo productivo por un patrón en el que las fuentes limpias, la innovación y la lucha contra el cambio climático sean los motores de la nueva economía. Sin embargo, la transición entre uno y otro resulta compleja e, inevitablemente, paulatina. Para alcanzar la «montaña» es necesario un camino de pequeños granitos de arena que, sumados, logren la ansiada meta del desarrollo sostenible.
Afortunadamente, hay empresas que llevan la delantera en la inminente «revolución verde». Ejemplo de ello es Endesa, eléctrica española que cuenta con un Plan de Sostenibilidad que permite el crecimiento responsable de la multinacional, basado en la integración de las dimensiones sociales, económicas y ambientales en su estrategia y modelo de gestión. Con vistas al año 2012, la firma presidida por Borja Prado Eulate se enfrenta a dos nuevos retos: responder a los riesgos y oportunidades que ofrece el cambio climático y adaptar la visión de sostenibilidad a los diferentes territorios en los que opera.
Las buenas intenciones no se quedan en papel mojado. La traducción a la realidad llega en forma de más de 150 proyectos que permitirán, según fuentes de Endesa, «situar a la compañía en una posición de ventaja en 2012 para responder a los retos energéticos y ambientales a los que se enfrenta la sociedad».
Como muestra, un botón. Con el objetivo de impulsar un nuevo modelo energético, la eléctrica española será la encargada de promover una de las 12 plantas piloto de Europa –y la única de España– para la captura y almacenamiento de dióxido de carbono (CO2). La central leonesa de Compostilla, en la comarca de El Bierzo, será el referente español en el desarrollo del llamado «carbón limpio», ya que contará con un programa de investigación sobre el almacenamiento geológico profundo de CO2, además de una planta de demostración de 500 megavatios (MW) antes de 2015 que, por sus características técnicas, será la más completa del mundo.

Desarrollo limpio

En esta línea, la eléctrica pone gran énfasis en el liderazgo de los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDS). Para ello ha creado una filial «ad hoc», Endesa Carbono, encargada de la elaboración de proyectos que contribuyen a la reducción de emisiones de dióxido de carbono. Y esas iniciativas tienen nombre propio, como las desarrolladas en Perú y Filipinas orientadas a la captura en vertederos de metano y otros gases industriales que sirven para generar electricidad. En Chile, la sociedad Endesa Eco lleva a cabo el desarrollo de la central eólica Canela II, registrada ante Naciones Unidas como MDL para el cumplimiento del protocolo de Kioto. Con una potencia instalada de 18,15 MW, la planta permitirá la reducción de 25.900 toneladas de CO2 al año.
Responder a los riesgos y oportunidades del cambio climático pasa, forzosamente, por ahondar en el uso racional de la energía. Consciente de ello, la firma española cuenta con un plan de eficiencia energética integral que incluye todos los ámbitos del negocio. Desde el punto de vista de la generación eléctrica, Endesa está introduciendo mejoras técnicas en sus instalaciones, como la sustitución de turbinas de vapor por otras de diseño avanzado. En el campo de la distribución, entre otras iniciativas, está instalando transformadores eficientes y contadores digitales, mientras que en el sector comercial lleva a cabo campañas de sensibilización de productos con características de eficiencia. Para dar buen ejemplo, la multinacional ha puesto en práctica en sus oficinas medidas de ahorro energético –como la sustitución de fluorescentes tradicionales por T5 de bajo consumo o la reducción de dos grados centígrados en la climatización– que evitan la emisión de 429,5 toneladas de CO2 al año.
Liderar el desarrollo del modelo de transporte sostenible basado en el vehículo eléctrico –que reduce la emisión de CO2 entre un 50 y un 60 por ciento– es otro de los puntos fuertes del Plan de Sostenibilidad de la compañía. Para ello, en los próximos años Endesa creará infraestructuras de puntos de recarga y desarrollará nuevas alianzas con los diferentes actores del sector automovilístico. Pero parte de la ruta ya está dibujada, pues la firma española cuenta con 400 coches híbridos para su red comercial. Se trata del modelo Toyota Prius, cuya utilización conlleva un ahorro anual de combustible de entre un 20 y un 40 por ciento, y de una tonelada de CO2 frente a un automóvil equivalente de motor diésel.

Jóvenes electricistas
Sostenibilidad también es compromiso social. Endesa no ha pasado por alto esta faceta del concepto de desarrollo sostenible y ha puesto en marcha proyectos que contribuyen al progreso de las comunidades en las que opera, fundamentalmente en Latinoamérica. Es el caso del Instituto Superior Tecnológico Nuevo Pachacútec, en Perú, cuyo objetivo es convertir a jóvenes de escasos recursos económicos en técnicos especialistas en electricidad. Tanto la enseñanza como el diseño de los cursos cuentan con la participación de profesionales de Edelnor, distribuidora eléctrica de Endesa en Perú. Ubicado en Ventanilla, uno de los distritos más pobres de Lima, el centro de estudios permite a los alumnos afrontar en mejores condiciones los retos del mercado laboral y, por tanto, su calidad de vida.
El reconocimiento internacional a la labor social de Endesa queda reflejado en el proyecto Ecoelce, premiado por la Organización de Naciones Unidas (ONU). Desarrollada en Brasil, esta iniciativa ofrece cambiar residuos por descuentos en el recibo eléctrico a los habitantes de rentas bajas y en 2008 contó con la participación de 107.000 familias.

Conservar la biodiversidad
Según el Plan de Sostenibilidad de Endesa, dentro de tres años la firma española aspira a ser una compañía «excelente» en la gestión ambiental, preocupada por los impactos y por la preservación del entorno en las comunidades con presencia de la multinacional. ¿Cuál es la fórmula para conseguirlo? Tal y como refleja el informe, «avanzar en la gestión de la conservación de la biodiversidad, a través de su integración en el proyecto empresarial, y la creación de una cultura de conservación del entorno entre sus empleados» es el camino a seguir. Aunque se trata de una larga travesía, los pasos andados están dando sus frutos.
Con el fin de conservar el entorno natural de sus instalaciones, Endesa llevó a cabo durante 2008 en España el soterramiento de parte de sus líneas situadas en suelo con protección natural, mejoras en el aislamiento de cables y medidas anticolisión para evitar que las aves choquen con el tendido eléctrico.
En Latinoamérica, el último de los proyectos puesto en marcha por la compañía es el de la central térmica de Cartagena, al norte de Colombia. A orillas del mar Caribe, las instalaciones ocupan 13 hectáreas de zona industrial rodeadas, sin embargo, por un entorno natural único, integrado por una laguna y un manglar considerado uno de los ecosistemas de agua dulce más frágiles del planeta. El objetivo del proyecto, premiado por la Asociación Española para el Desarrollo y Mecenazgo Empresarial, es la recuperación de la biodiversidad autóctona de la laguna y su humedal. Pero no acaba ahí, ya que incluye, además, educación ambiental por medio de charlas y talleres para fomentar el disfrute responsable del entorno por parte de la población vecina. La segunda fase aspira a la creación de un «corredor ecológico» entre la laguna y la bahía de Cartagena que permita la coexistencia de la reserva natural e industrial, así como la introducción de especies autóctonas desaparecidas.

 

COMPENSAR EL CO2
La eléctrica plantará durante los próximos tres años 7.000 árboles para contrarrestar las emisiones de sus oficinas
En su compromiso con la ecoeficiencia, Endesa ha iniciado su programa de compensación del cien por cien de las emisiones derivadas de los consumos energéticos de su sede social, en Madrid. Según la auditoría realizada sobre el edificio, que cuenta con una superficie equivalente a diez campos de fútbol, para una absorción completa de sus emisiones es necesaria la plantación de unos 700.000 árboles en un área de 700 hectáreas. La reforestación, que durará tres años, ya está en marcha. El lugar escogido son los terrenos de la compañía en As Pontes, en la provincia de La Coruña, donde, además de compensar las emisiones de dióxido de carbono, se generará biodiversidad en un espacio que antes se dedicaba a la explotación minera.
Las buenas prácticas puestas en marcha por la multinacional española han sido reconocidas recientemente por el índice de «Carbón Disclosure Project» (CDP), organización sin ánimo de lucro gestionada por más de 385 inversores de todo el mundo. Según este registro, Endesa, con 85 puntos sobre 100, es la primera eléctrica del mundo en la lucha contra el cambio climático, ya que «en su plan de sostenibilidad da respuestas de alta calidad y con descripciones detalladas de los riesgos y oportunidades que plantea el cambio climático a la propia empresa, así como las estrategias que utiliza para incorporar la revolución verde en sus actividades cotidianas». La reducción de emisiones de dióxido de carbono producidas, la transparencia en la publicación de sus datos, el desarrollo de energías limpias y la comunicación de su política son los elementos que destaca el informe sobre la firma española.