Miguel Aguado: «Hay que convertir el desempleo de la construcción en empleo renovable»

«En la situación de crisis en la que nos encontramos el sector medioambiental es una oportunidad de empleo. En España tenemos poca producción nuclear, en comparación con otros países (17,4 por ciento en el último año), lo cual nos permite, a diferencia de Francia por ejemplo, cambiar de modelo energético, sin tener que pagar un elevado coste. Para España, este momento es una oportunidad magnífica para producir varios cambios que necesitamos dar, desde el punto de vista medioambiental y desde el punto de vista del modelo energético. El sector de la construcción es donde tenemos un nivel de desempleo altísimo. Resulta necesario transformar el desempleo de la construcción en empleos en el sector de las energías renovables, que es donde existe demanda. Hay distintos niveles, como la instalación o la producción, pero tenemos una demanda importante en instaladores. Por ejemplo, un electricista desempleado, con muy poca formación añadida, puede pasar a ser instalador de fotovoltaica. Hay una excesiva dependencia del modelo económico español basado en la construcción. Si sumáramos los planes generales de urbanismo aprobados por y para la Comunidad de Madrid nos iríamos a un escenario en 2017 de diez millones de habitantes. La buena noticia es que no vamos a ser tantos habitantes, aunque alguien ya habrá comprado y vendido el suelo para especular con ello. Transformar esa mano de obra desempleada en mano de obra demandada en el sector de las energías renovables es, además del propio valor en sí, una oportunidad de generación de empleo importante.En España hemos hecho algunos de los deberes, sobre todo por el conjunto de las empresas que han apostado por ello. En energía eólica no sólo estamos produciendo, sino que se ha convertido en un eje económico para España de gran magnitud. España no sólo aporta tecnología, sino también conocimiento, capacidad e inversión en Estados Unidos, China e India. Se convierte en un modelo no sólo para exportar máquinas, sino para exportar formación y gente capacitada, quizás el único valor no renovable. Barack Obama ha puesto como ejemplo a España, lo que supone un valor estratégico como país. Aunque creo que con la inversión que va a hacer Estados Unidos, en poco tiempo podrá adelantarnos. Soy contrario a la energía nuclear en nuestro país, teniendo los recursos naturales que tenemos. Estoy de acuerdo con el planteamiento del partido socialista de finalizar el ciclo de vida de las centrales para ir incrementando el papel de la energías renovables. También soy contrario porque, entre otras cosas, la nuclear tampoco es de las energías que más empleo genera, unas 2.400 personas de media por reactor. Para España es una oportunidad poder aprovechar las renovables por su buen hacer para el medio ambiente y, sobre todo, como desarrollo económico, ya que nos permiten cambiar el modelo productivo. Determinadas apuestas por un modelo o por otro generan también un factor muy importante de crecimiento y de mantenimiento de empleo. En China, por ejemplo, se han creado 200.000 empleos verdes en el sector del automóvil y cinco millones de trabajadores en el ferrocarril. Como desarrollo económico, la energía nuclear en el conjunto del planeta sólo aporta el 15 por ciento de la energía. Para mantener ese dato, con los crecimientos de demanda de energía previstos, se tendría que crear una central nuclear cada 21 días y, de lograrse, el problema estaría en la materia prima, pues sólo hay reservas de uranio para 30 años. Además, caber recordar que la única central nuclear de capital privado en el mundo está en Finlandia, y lleva dos años de retraso. Por algo será».

PERFIL - Secretario de medio ambiente del PSM-PSOE. Aguado ha participado en la elaboración del programa electoral del PSOE en 2008 en el área de Desarrollo Sostenible y Cambio Climático - Ex candidato a la Alcaldía de Tres Cantos por el PSOE, resultando el partido más votado por primera vez. - noviembre 2002, presidente del grupo de trabajo «Sostenibilidad y empresas cotizadas en Bolsa» durante el VI Congreso Nacional de Medio Ambiente