La Generalitat aprueba el ERE de Nissan que afecta 698 trabajadores

Tras casi un año de desencuentros entre la empresa y sindicatos, la Generalitat ha tomado cartas en el asunto.

Imagen de la manifestación de los empleados de Nissan en noviembre de 2008
Imagen de la manifestación de los empleados de Nissan en noviembre de 2008

BARCELONA- El departamento de Trabajo de la Generalitat aprobó ayer el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) presentado por la automovilística Nissan para despedir a 698 trabajadores de sus plantas de Barcelona. Casi un año de litigios llevaron a la Generalitat a tomar cartas en el asunto y a tener que ejercer finalmente de juez ante la falta de acuerdo entre empresa y sindicatos. El ERE incluye la rescisión del contrato de 548 empleados, por un lado; y, por otro, el despido de otros 150 con el compromiso de volver a contratarlos si aumenta la carga de trabajo. En cualquier caso, los trabajadores despedidos percibirán una indemnización de 60 días por año trabajado, con un mínimo de 23.000 euros y un máximo de 120.000Ajustar la producciónEn la resolución, el departamento de Trabajo ha tenido en cuenta el plan de viabilidad pactado entre Nissan y el comité el mes de febrero pasado. En este plan, la multinacional nipona ya especificaba que el futuro de la empresa pasaba por reducir la plantilla a unos 2.900 trabajadores de los 4.400 que tiene en Barcelona, y ajustar la producción a 126.000 unidades anuales. Esta reestructuración «es necesaria para asegurar el futuro y encarar los retos de futuro» de las plantas de Nissan, aseguraron desde la empresa.El representante de CC OO en Nissan, Javier Pacheco, rechazó la resolución de la Generalitat y aseguró que el sindicato estudia presentar un recurso si existen fundamentos jurídicos que así lo indiquen. Pacheco señaló también que el ERE se basa en criterios económicos y no en el nivel de producción de las plantas, y añadió que la automovilística «se ha precipitado al dar por cerrado el proceso de negociación», con lo que se podría haber evitado «este final dramático».Pero tiempo ha habido para negociar. El origen del ERE se remonta a octubre de 2008, cuando el consejero delegado de Nissan Motor Ibérica, Fumiaki Matsumoto, anunció que la compañía debía prescindir de 1.680 trabajadores de las plantas de Zona Franca y Montcada i Reixac, con el objetivo de redimensionar la plantilla en 2.900 personas, el nivel que considera óptimo para garantizar la viabilidad. Las reacciones al recorte de plantilla que suponía el expediente no se hicieron esperar y el fuerte rechazo político, laboral y social provocó que la empresa reconvirtiera los despidos en un ERE temporal y abriera una mesa de diálogo con los sindicatos para pactar otras medidas menos traumáticas.Así llegaron los tira y afloja que siempre acababan igual que comenzaban, sin acuerdo. El plan de bajas incentivadas que la compañía ofrecía no convenció a un número suficiente de trabajadores y la mediación de la Generalitat ha sido inevitable.

La furgoneta de la viabilidadLa actividad de la planta de la Zona Franca está asegurada, aunque la compañía ponía como condición reducir la plantilla. En diciembre, comenzarán a fabricarse los componentes de la futura furgoneta «NV200», modelo que está previsto que salga de fábrica en 2012. El proyecto, que estaba supeditado al despido de 1.700 trabajadores, supone una inversión de 200 millones de euros por parte de la empresa nipona. Por otro lado, Nissan tiene pendiente adjudicar un nuevo modelo de vehículo eléctrico. Barcelona es una de las candidatas a fabricarlo.