La llegada de Chailly al Palau en el aire

Riccardo Chailly, en Madrid
Riccardo Chailly, en Madrid

Una incómoda infección gripal con fiebre alta es lo que ha apartado al director de orquesta italiano Riccardo Chailly, temporalmente, de la Comunidad valenciana, donde en los próximos días tenía previsto ofrecer dos conciertos sinfónicos. Una escueta nota comunicaba que éstos, «que iba a dirigir en el Palau de les Arts Reina Sofía y el Auditori de Castelló los días 17 y 19 de abril, respectivamente, quedan cancelados por problemas de salud». El programa, que incluía obras de Rossini y Stranvinski, habrá de esperar a mejor ocasión. Sin embargo, la enfermedad puntual del batuta podría encerrar alguna sorpresa, ya que el director de orquesta, que se perfilaba meses atrás como el más firme candidato a sustituir a Lorin Maazel (quien se despedía el domingo con una exitosa función de «Turandot»), parece que ha decidido dar un paso atrás y valorar durante un tiempo más si decidirá finalmente estampar su firma en el contrato que le ligará con el coliseo valenciano.Cifras abultadasTodo apunta a que la causa es una filtración publicada en un medio de comunicación en la que da cuenta de cómo es el pre-contrato (que se habría formalizado verbalmente en el mes de noviembre de 2008) con el Palau de les Arts, cuánto cobraría, por ejemplo, cada vez que bajara al foso, según el citado medio, 40.000 euros por función, más 150.000 por cada una de las tres temporadas que pasara en la capital del Turia, a partir de enero de 2010. Se da la circunstancia también de que la hija del director, Luana, trabaja en el Centro de Perfeccionamiento Plácido Domingo y cobra su nómina del Palau. El relevo, que se daba por seguro a mediados de febrero, parece que no acaba de cuajar y Chailly, titular de la orquesta del Concertgebouw de Amsterdam, no termina de dar el sí definitivo a Valencia, aunque ha tenido ocho largos meses para meditarlo desde que Maazel comunicó su marcha. Cuando el maestro italiano recaló meses atrás en Madrid para ofrecer un concierto, la pregunta sobre su futuro ligado al Palau casi abrió el fuego de la rueda de prensa. Chailly se pensó la respuesta, fue comedido y no quiso anticipar acontecimientos sobre su futuro, aunque no dudó en alabar la calidad de la Orquesta de la Comunitat Valenciana (OCV), de la que insistió en que era importante conocerla para poder llegar a acuerdos futuros concretos. Una incómoda gripe es la causa que le ha impedido, en esta ocasión, acercarse a la orquesta valenciana.