La novia del asesino de Marta dice ante el juez que conocía el crimen

La Fiscalía rehúsa, de momento, imputarlas hasta que se demuestre si se alteraron las pruebas voluntariamente.

La novia de Miguel Carcaño, de 14 años, ayer, a la salida de los juzgados
La novia de Miguel Carcaño, de 14 años, ayer, a la salida de los juzgados

Sevilla- El testimonio de la novia de Miguel Carcaño –la misma que realizó toda una gira por las televisiones junto a su madre y ahora asegura «no soportar la tensión» de mentir– se convierte en una de las principales bazas inculpatorias para la incriminación de los imputados y para mantener el Guadalquivir como coordenada física de localización del cuerpo de Marta del Castillo. La menor mantuvo, a grandes rasgos, la declaración realizada, de manera «voluntaria y espontánea», ante la Policía Nacional, es decir, que Miguel le confesó el crimen y que su abuela, Soledad Gómez, lavó la ropa, todo ello la mañana posterior al asesinato. Rocío, de 14 años, declaró ayer en calidad de testigo ante el titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Sevilla. La menor asistió en compañía de algunos familiares y de su abogado. Entre los familiares, se encontraba su abuela, que declaró como imputada por la Policía Nacional. La Fiscalía, de momento, ha rehusado imputar tanto a la novia de Miguel como a su abuela. En cualquier caso, la edad de ambas las inhibe de la pena de cárcel. La situación procesal de la madre no ha llegado a trascender, aunque también testificó ante la Policía Nacional el pasado lunes. Fuentes de la Fiscalía explicaron que conocer la implicación de Miguel no supone un delito de encubrimiento, pues el Código Penal lo define como «ocultación, alteración o inutilización» de pruebas, en un caso, como éste, en el que se considera un vínculo familiar como pareja. Rocío, según dijo, se enteró de los hechos la mañana posterior al crimen perpetrado el 24 de enero, cuando Miguel regresó de trabajar. Según la joven, su novio dejó la ropa, que estaba mojada, en la bañera. La abuela asegura que la ropa estaba seca cuando la lavó. La menor incurrió en contradicciones respecto a sus declaraciones anteriores y respecto a otros testigos. Miguel mató a Marta tras discutir con ella y «el Cuco» y Samuel le ayudaron a deshacerse del cuerpo en el río Guadalquivir. Ésta es la versión de la joven, que asegura que el presunto asesino confesó al ver las noticias sobre la desaparición.