Europa

La UE anuncia un acuerdo para enviar observadores que controlen el tránsito de gas por Ucrania

La Presidencia de la UE anunció el acuerdo tras hablar con Putin. La UE había amenazado a Rusia y Ucrania con comprar el gas a otros países.

La presidencia checa de la Unión Europea (UE) ha anunciado hoy en Praga que ha llegado a un acuerdo con Rusia para el envío de observadores que controlen el tránsito de gas por Ucrania.
El primer ministro checo, Mirek Topolanek, y su homólogo ruso, Vladimir Putin, «acordaron las condiciones del despliegue de la misión de vigilancia en todos los lugares que son pertinentes para el flujo de gas», indicó la presidencia checa de la UE.
«Este despliegue debe conducir a que sea restaurado el suministro ruso de gas a los Estados miembros de la UE».

Por tercer día consecutivo, la Unión Europea instó ayer a Rusia y Ucrania a «restablecer inmediatamente el pleno suministro del gas» que Moscú vende al territorio comunitario a través de las tuberías de Kiev.
Esta vez la UE incluso amenazó tanto a Rusia como a Ucrania con dejar de considerarlas como proveedores «fiables» de gas en caso de que los dos países no reanuden inmediatamente dicho suministro, que, debido al persistente contencioso entre Moscú y Kiev sobre los abastecimientos de metano, está casi totalmente interrumpido desde el pasado lunes. Ayer mismo, la empresa gasista rusa Gazprom acusó a Ucrania de haberle robado más de 86 millones de metros cúbicos de gas desde que comenzó el nuevo año y negó haber suspendido el suministro de esta materia prima hacia Europa a través de Ucrania.
Las exigencias y amenazas de la UE a rusos y ucranianos fueron pronunciadas por el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, mientras que el plazo, que caduca hoy, les fue dictado por el primer ministro de la República Checa, Mirek Topolanek, en calidad de presidente semestral de la UE. Pero Barroso se negó a indicar «las consecuencias» de una no reanudación de los suministros del gas ruso a la UE a través de Ucrania.
De acuerdo con la Comisión, el corte de estos suministros sigue determinando una «situación muy grave» en varios estados de la Unión -de forma especial en Bulgaria- pese a las medidas nacionales tomadas para paliar la situación. Oficialmente, la Unión Europea continúa quejándose por este corte de igual manera con Moscú y Kiev. Así lo hizo ayer Barroso en sus conversaciones telefónicas con el primer ministro de Moscú, Vladimir Putin, y su homóloga de Kiev, Yulia Timoshenko. Sin embargo, fuentes comunitarias autorizadas comentaron a LA RAZÓN que Bruselas considera «muy irresponsable» la actitud de Moscú en esta crisis por los recortes en el suministro de gas a Ucrania que Rusia efectuó en los últimos días.
Las mismas fuentes señalaron con insistencia que la UE podría hasta dejar de importar metano ruso y comprar más el de Qatar o Nigeria, aunque «no de la noche a la mañana». Esta advertencia se produjo al mismo tiempo que la Comisión Europea reconoció que Rusia había puesto remedio parcial a la crisis al utilizar rutas alternativas para proveer de gas a Polonia, uno de los estados comunitarios más afectados.
Las amenazas europeas han resultado, al menos en parte, eficaces, ya que el presidente del coloso energético ruso Gazprom, Alexei Miller, y su homólogo del gigante ucraniano Naftogaz, Oleh Dubyna, han aceptado ir hoy a Bruselas. Allí se entrevistarán con el presidente del Parlamento Europeo, Hans-Gert Pottering; el comisario europeo de la Energía, Andris Piebalgs, y la Presidencia checa de la Unión antes de comparecer ante la Eurocámara. En la capital comunitaria los dos directivos previsiblemente confirmarán la disposición de sus compañías a aceptar el despliegue de observadores europeos para garan