Las elecciones europeas apuntalan al Gobierno polaco

Las elecciones europeas apuntalan al Gobierno polaco
Las elecciones europeas apuntalan al Gobierno polaco

VARSOVIA- El partido liberal Plataforma Ciudadana (PO), que lidera el primer ministro polaco, Donald Tusk, obtuvo ayer una amplia victoria en las elecciones europeas celebradas en Polonia, según datos oficiales. PO obtuvo un 45,2% de los votos, mientras que el Partido Campesino (PSL), que forma parte de la coalición de Gobierno con los liberales, quedó en cuarta posición con un 7,9% de los sufragios.
Por su parte, el conservador Ley y Justicia (PiS), principal partido de la oposición y del que forman parte los gemelos Lech y Jaroslaw Kaczynski, recibió el apoyo del 29,5% de los electores, mientras que la coalición de izquierda SLD-UP se consolida como la tercera fuerza más votada en Polonia, con un 12% de los sufragios.
La participación electoral se situó en 27,4%, un porcentaje que, aunque bajo, supera al registrado en las pasadas elecciones europeas de 2004, cuando sólo el 20,8% de los polacos con derecho ejercitó su derecho a voto.
Los resultados suponen un importante espaldarazo al partido de Donald Tusk, que ve cómo su posición dentro del Grupo Popular Europeo (PPE) se ve reforzada, lo que a su vez aumenta las posibilidades de que el candidato polaco para presidir el Parlamento Europeo, Jerzy Buzek, pueda obtener el respaldo necesario. Tras estas elecciones abandonan Bruselas los ultracatólicos y nacionalistas de la Liga de las Familias Polacas (LPR) y los campesinos radicales de Autodefensa, que no obtuvieron el 5% necesario. El partido euroescéptico Libertas tampocó logró represntación.
Los liberales basaron su campaña en los buenos resultados económicos cosechados por su Gobierno a pesar de la crisis económica global. Y es que, a diferencia de sus vecinos occidentales y orientales, Polonia aún no ha entrado en recesión y confía en cerrar el año con un crecimiento cercano a cero.
Mientras, la oposición conservadora, encabezada por el otro hermano Kaczynski, Jaroslaw, ha recurrido al más rancio nacionalismo polaco para tratar de dar la vuelta a unas encuestas que le colocan muy por debajo.
La munición para la campaña del PiS se la dieron sin quererlo los dirigentes democristianos alemanes (CDU/CSU) al criticar la semana pasada en una declaración la expulsión de sus conciudadanos de Polonia tras la Segunda Guerra Mundial.
En Estrasburgo, los 16 diputados del PiS acompañarán a los euroescépticos británicos, a los ultras del Frente Nacional de Le Pen, los antieuropeos checos y los xenófobos daneses.
Sin embargo, para expertos y autoridades esta apatía electoral no debe interpretarse como euroescepticismo. Tras cinco años como miembro de la UE, un 86% de la población se muestra satisfecha con su adhesión, veinte puntos más que en 2005.