Los escolares españoles ni de ciencias ni de letras

La Razón
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MADRID- Los alumnos españoles de 15 años obtienen peores resultados académicos que la mayoría de sus compañeros de los países más desarrollados. Además, tienen dificultades para comprender lo que leen. Estos datos, que ya quedaron constatados en 2003 se reafirman tres años después, con unas cifras aún peores en Lectura y Matemáticas y estancadas en Ciencias. Es la conclusión del Informe del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) que elabora la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

El estudio analiza los indicadores educativos de 57 países. España, donde han participado 20.000 estudiantes de 686 centros, ocupa el puesto 31 en Ciencias, el 32 en Matemáticas y el 35 en Lectura. A la vista de las conclusiones, la ministra de Educación, Mercedes Cabrera, admitió ayer que «tenemos un problema», pero sólo con la lectura. En esta materia es en donde el batacazo es mayor: nuestro país queda 24 puntos por debajo de la media de la OCDE y desciende 20 puntos con respecto al último informe. En relación a la UE, España tiene la cuarta peor puntuación, sólo por delante de Rumanía, Bulgaria y Grecia.

Cabrera, no obstante, aseguró que el descenso en los resultados en Lectura es «generalizado» y aventuró «cuestiones técnicas» como posible causa de los malos resultados, aunque no aclaró en qué podrían consistir. Descartó otras variables, como la inmigración, a pesar de que admitió que los alumnos extranjeros tienen «una menor comprensión lectora».

Sin embargo, el descenso en la puntuación no sólo se da en comprensión lectora. En Matemáticas los alumnos españoles obtuvieron el año pasado cinco puntos menos que en 2003. Sobre esta materia Cabrera recordó que España está «por encima de la media internacional», que es de 454 puntos frente a los 480 de España y «en la media de la OCDE», que es de 484 puntos. Pese a ello, consideró «claramente mejorable» el resultado. Pero, a pesar de la evidencia de las cifras, Educación también encontró ayer motivos para el optimismo. En Ciencias, la materia que este año se ha analizado más en profundidad, los escolares españoles ganan un punto con respecto al último informe. Algo que Cabrera calificó como un resultado «positivo», tal vez porque en esta materia es donde España se acerca más a la media de la OCDE: sólo dos puntos por debajo.

Los andaluces, como los turcos

El informe para España destaca los datos de 10 comunidades autónomas que así lo han solicitado. Todas, excepto Andalucía, se sitúan por encima de la media española. Los alumnos andaluces, por contra, engrosan la parte más baja de la tabla de los 57 países participantes, con un nivel similar al obtenido por Turquía o Chile. En el caso de las Matemáticas, incluso, los alumnos andaluces son superados por los de Azerbaiyán, una de las naciones que de forma global obtiene las peores puntuaciones de todos los participantes. Sobre la mala puntuación andaluza, la ministra descartó motivos económicos, como la menor inversión por alumno. Aseguró que «ya en el siglo XIX se detectan diferencias norte-sur» entre los alumnos, y atribuyó estas desigualdades al estatus socioeconómico y cultural de las familias.

Diferencias

Sin embargo, estas diferencias norte-sur no explican por qué, entre las autonomías analizadas, Cataluña obtiene los segundos peores resultados en Matemáticas y Ciencias y los terceros en Lectura, por detrás de Cantabria. En el otro extremo, los alumnos riojanos y castellanoleoneses obtienen las mejores puntuaciones, salvo en Lectura, donde el País Vasco se sitúa en segunda posición.

Las diferencias entre los alumnos españoles que destaca el Informe PISA no se limitan al ámbito territorial. El estudio también destaca cómo los estudiantes de colegios privados superan a los de centros públicos. En concreto, les sacan 38 puntos. Esta diferencia es mayor en Cataluña y menor en Andalucía y La Rioja. La ministra volvió a vincular la desigualdad al mayor estatus socioeconómico de los padres que llevan a sus hijos a centros privados.

El papel de la familia

Las familias son, de este modo, claves tanto para explicar los mediocres resultados de PISA como para mejorar los de los próximos informes. Es la postura del Ministerio de Educación. En la presentación del estudio, Cabrera destacó que los padres «deben implicarse», sobre todo en la lectura. Además, recordó que «el rendimiento de los alumnos está muy relacionado con el estatus social y el nivel educativo de los padres». A este respecto, sacó a relucir el «retraso histórico» de nuestro país «En España –aseguró– es bajo y, en comparación, los resultados son buenos».

En la presentación, de este modo, apenas se atisbó la autocrítica por parte del Ministerio. Pese a los malos resultados en Lectura, Cabrera defendió la conveniencia de la Ley Orgánica de Educación (LOE) porque «establece media hora diaria de Lectura en Primaria». Asimismo, señaló que los países que obtienen mejores resultados coinciden en la preparación y el prestigio social del profesorado, y aprovechó para recordar que, con la reforma de titulaciones universitarias, habrá títulos de grado para los maestros de Primaria y un máster para los de Secundaria. Por último, anunció un programa de mejora del éxito escolar, que estará dotado con 25 millones de euros, y otro de mejora de las bibliotecas.