Mannix: el mejor lechazo del mundo

por David MORALEJO

Mannix: el mejor lechazo del mundo
Mannix: el mejor lechazo del mundo

Si entran en la página web del restaurante Mannix comprobarán que ellos mismos se proclaman los autores del «mejor lechazo de Castilla y León». Quizá no esté bien que alguien se adjudique los méritos antes de que el cliente, que es quien lleva siempre la razón, se los otorgue, pero en este caso lo merecen. Hasta se quedan cortos. Los hermanos Carmen y Marco Antonio García han sabido recoger con tino la herencia dejada por su padre, el gran maestro asador Eusebio, y por una dinastía que se remonta a su bisabuelo, Andrés. Desde aquellos tiempos en los que todo el mundo iba a Casa Andrés a asar el lechazo churro -estamos en el corazón de la comarca de la Churrería- mucho han cambiado las cosas. Tanto, que el restaurante Mannix es ahora el centro de referencia de la pequeña villa de Campaspero, a pocos kilómetros de Peñafiel. La decoración, seamos sinceros, es algo excesiva para adornar una comida tan recia y tan castellana, ya que invita a imaginar que entramos en un banquete de bodas en tonos pastel. Y no. Aquí a lo que se viene es a comer un lechazo sobresaliente, matrícula de honor, con el crujiente majestuoso y la carne en su punto perfecto gracias a una receta que data de la Edad Media: agua, sal y un buen horno de leña. Y ya. Quien quiera una carta variada que busque otro lugar, porque en Mannix el lechazo servido en plato de barro con ensalada mixta de lechuga, tomate y cebolla es el rey. Si acaso, unos entrantes cocinados con maestría pueden servir como entretiempo, lo mismo la morcilla con piñones y pasas que las mollejas al ajo dorado, los espárragos que los pimientos rellenos. Obviamente, al comensal que no quiera lechazo no le dejan sin comer, pero las alternativas son, aunque suculentas, escasas: pollo ibérico de corral, congrio o chuleta de ternera ibérica. El esfuerzo por levantarse de la silla aquí se multiplica; sin embargo, les recomendamos que en este caso hagan una excepción y dejen hueco para los postres: el flan es tan sobresaliente como el lechazo, y el surtido de dulces, para repetir. Una última recomendación: sabemos que el Ribera de Duero está en boca de todos por estos lares, pero pruebe a degustar el lechazo con un rosado de Cigales. El maridaje perfecto. Dirección: C/ Felipe II, 30. Campaspero (Valladolid). Tel: 983 69 80 18. Precio medio: 35-40 euros. Plato estrella: el lechazo churro. Tarjetas: admite todas. Prestaciones: fácil aparcamiento, amplio comedor de 300 metros cuadrados. Zona de fumadores.Días de cierre: lunes.