Obama pone fin a la década «antiembrionaria» de Bush

Decenas de laboratorios de referencia mundial preparan sus proyectos para acogerse a unas ayudas de 10.000 millones.

Madrid- Mañana a las 11:45 horas –17:45 en España–, Barack Obama pondrá fin oficialmente a la limitación impuesta durante casi una década por la Administración Bush a la financiación pública de la investigación con células madre provenientes de embriones humanos.El presidente de Estados Unidos lanzará el anuncio –que no es ninguna sorpresa, pues forma parte de su programa electoral– durante una comparecencia preparada al efecto en la Casa Blanca. En ella se verá arropado por una comisión de treinta expertos, tanto demócratas como republicanos, que apoyan la medida.No tendrá un efecto inmediato, ya que los Institutos Nacionales de Salud (NIH, en inglés) y sus decenas de centros adscritos tardarán meses en acometer los cambios necesarios para dar cobertura financiera a las investigaciones. Equipos científicos de decenas de universidades y hospitales, algunos de los cuales son referencias mundiales en el campo de la investigación, tendrán que darse prisa en preparar sus solicitudes si quieren beneficiarse de las ayudas.Éstas forman parte del Plan de Estímulo de la Economía de 10.400 millones de dólares que el Gobierno aporta al NIH y que deberá estar listo antes de septiembre de 2010, lo que deja poco tiempo, en términos científicos, para preparar los proyectos de investigación.Cuando Bush vetó por primera vez la investigación pública con embriones humanos en 2001, sólo había 21 líneas de células madre en marcha. Hoy son cientos, todas ellas financiadas con unos fondos privados cuyo mantenimiento está supeditado a la rápida obtención de resultados, algo que no siempre es posible en la vanguardia de la ciencia.El problema ético que plantea la técnica –supone destruir óvulos fecundados que suelen provenir de clínicas de reproducción asistida– fue la razón esgrimida por los republicanos para poner coto a la experimentación en laboratorios financiados con fondos de Washington. Ocho años después, existen ya vías para lograr células pluripotenciales sin destruir embriones humanos en el proceso.La comunidad científica celebró la noticia. Asociaciones científicas y de pacientes de enfermedades no infecciosas aseguraron que la medida abre la vía para luchar contra dolencias sin cura cuya incidencia es cada vez mayor, como diabetes, párkinson, alzhéimer, esclerosis o cáncer.El anuncio también suscitó duras críticas como la del Vaticano, cuyo portavoz lamentó que se financie la «inmoral» manipulación de embriones con fondos procendentes de impuestos.