Un etarra dispara contra un agente francés que intentaba identificarle

Durante el mes de abril se habían producido tres incidentes que hacían presagiar que los etarras tenían orden de disparar.

Un etarra dispara contra un agente francés que intentaba identificarle

Las sospechas de los expertos se confirmaron ayer. Tal y como adelantó LA RAZÓN en su edición del pasado 20 de abril, ETA ha dado instrucciones a sus pistoleros para que, en caso de que puedan eludir una detención, hagan uso de sus armas en Francia contra los agentes que pretendan capturarles.
 A lo largo de su siniestra historia, la banda ha protagonizado algunos tiroteos con agentes galos, pero, desde 2001, tras herir de gravedad a un gendarme, la organización criminal, según un comunicado que hizo público entonces, aclaró que los miembros de las Fuerzas de Seguridad del país vecino no eran sus objetivos. Lo que había ocurrido iba «contra la voluntad de ETA», afirmaban.
A primera hora de la tarde de ayer, en la localidad de Sante Enimie, en el departamento 48, un miembro de la banda disparó contra un agente de la Gendarmería que trataba de identificarle y le hirió en una mano.
 Los etarras acababan de robar una Citroën C4 Picasso que tenía las llaves puestas. Uno de los pistoleros se montó en el coche y el otro le siguió en un segundo vehículo. El propietario se dio cuenta y avisó al cuartel, del que salió una patrulla. Los agentes no tardaron en localizar a los delincuentes y pararon en las proximidades. En ese momento, un terrorista salió del coche con una pistola y efectuó dos disparos contra el gendarme que se dirigía hacia él a pie. El militar fue alcanzado por uno de los tiros en la mano. A continuación, los pistoleros se dieron a la fuga, abandonaron el vehículo más adelante y robaron otro, con el que prosiguieron la escapada.
Las alarmas habían saltado ya en diciembre del año pasado, cuando el jefe de los «comandos», Aitzol Iriondo, intentó hacer uso de la pistola que llevaba. Sin embargo, en el mes de abril de este año se produjeron una serie de acontecimientos que acrecentaron las sospechas. El día 10, Ekaitz Sirvent, jefe del «aparato de falsificación», arrestado en París, trató de hacer uso de su arma. Unos días después, Gorka Azpitarte Rajado, que acompañaba al jefe de los «comandos», Jurdan Martitegi, también intentó «tirar» de pistola.
No terminó el mes sin que se produjera un nuevo incidente. El 26, un miembro de ETA efectuó, al menos, un disparo cuando, en compañía de otro delincuente y a bordo de un vehículo robado, huían de una patrulla de la Gendarmería. Los hechos se produjeron en el Departamento de Nievre, en la Borgoña. Al final, los terroristas consiguieron huir hacia la región de París.

ANÁLISIS: Disparar contra un agente en Francia es un mal asunto

- ¿Por qué ha tomado ETA esta decisión?
–La colaboración de Francia en la lucha contra ETA es extraordinaria, y a los terroristas les duele. Creían que si se limitaban a cometer robos, las autoridades galas no iban a presionar mucho. Se equivocaron.
- ¿Qué consecuencias va a tener el atentado de ayer?
–Bastantes y ninguna buena para la banda. Disparar contra un agente en Francia es un mal asunto para el que lo hace, y los terroristas tendrán ocasión de comprobarlo.
- ¿Se puede decir que actúan a la desesperada?
–No. Son conscientes de lo que hacen y han decidido atacar a las Fuerzas de Seguridad galas con la intención de meter miedo a los agentes. Una vez más, se equivocan. Francia lucha contra ETA porque es un grupo separatista que trata de romper la unidad nacional.