Virus de película

El cine ha sido sensible a las grandes catástrofes sanitarias que han cosechado buenos resultados en la taquilla

Virus de película
Virus de película

MADRID- Toda una población enfundada en mascarillas de papel, contagios masivos, pánico social y un mensaje televisado del presidente de la nación que advierte de la gravedad de un virus que asola la ciudad. Éste bien podría ser el argumento de una de las películas a las que Hollywood nos tiene acostumbrados, donde al final el bien vence al mal, y los temidos microorganismos son combatidos con antídotos todopoderosos. Por desgracia no se trata de una trama de ficción, sino de un virus real, mutado del cerdo, que mantiene en vilo al mundo, aunque resulta imposible evitar comparaciones con filmes que todo amante del séptimo arte tiene en la cabeza.Quizá haya quien espere que Will Smith descubra el medicamento necesario para poner fin al problema, como ya hizo en 2007 convirtiéndose en leyenda al generar a partir de su propia sangre la sustancia necesaria para impedir la propagación de un virus que convertía en auténticas fieras a los seres humanos. Sin fronterasCabe así preguntarse si echa raíces la ficción en sustratos reales, o por el contrario se cumplen los presagios de la gran pantalla en el mundo tridimensional. Son muchas las películas que han jugado a imaginar cómo sería el impacto social de enfermedades que no entienden de fronteras, y sobre todo fue en los noventa cuando despuntaron cintas de este género. Abrió la veda en1995 «Estallido» con Dustin Hoffman que buscaba salida a un virus importado de Zaire con un grado de mortalidad asombroso al que algunos desalmados pretendían vencer aniquilando a toda una población. Le siguió ese mismo año «12 monos», que presentaba un mundo arrasado por una virulenta pandemia en el año 2035 donde un prisionero al que da vida Bruce Willis, que comparte trabajo con Brad Pitt, emprende un excepcional viaje al pasado en busca de una muestra de la cepa que le ayude a resolver tan complejo problema.Un rodaje más comprometido con hechos sociales es, por ejemplo, la película «Alerta: Ébola» (2001), un filme inspirado en un virus real descubierto en los años setenta y que en el filme ataca al presidente de los Estados Unidos al ser éste intercepado por un dardo portador del ébola que dispara un francotirador. Enfermedad que también se contagió de manera indiscriminada en 1996 con el filme oriental, «Ebola Syndrome».Pájaros asesinosTodos estas cintas comparten una serie de características y esquemas basados en el pánico, la alarma social y un final feliz que llega tras una fuerte dosis de adrenalina.George Clooney no ha podido escapar de asombrosas plagas como las que padeció en «Solaris» (2002), dirigida por Steven Soderbergh, en lo que fue una versión del filme de Tarkovsky donde un psiquiatra viajaba a una estación espacial para investigar el porqué de la extraña conducta de los tripulantes de la nave. En 2008 Night Shyalaman se atrevió con «El incidente», un «thriller» en el que los humanos infectados se matan los unos a los otros.Si ahora estamos inmersos en el desarrollo de la gripe porcina, hace unos años fue la aviar, y el director Wolf Wolff no quiso desaprovechar la ocasión para rodar «Virus undead» (2008), donde los pájaros torturaban con salvajes picotazos a los humanos recreando el mítico filme de Hitchcock pero en versión apocalíptica.Pérdida de visiónDanny Boyle también ofreció en 2002 su visión sobre lo que podría ocurrir si una pandemia arrasara a un indefenso pueblo británico en «28 días después...». Incluso los microbios han llegado a contaminar la visión de toda una sociedad en «A ciegas» (2008) de Fernando Meirelles, película basada en un libro de José Saramago.No estamos libres de esos pequeños organismos que invaden la pantalla y que en ocasiones salen de ella con finales no siempre tan esperanzadores como los que vemos en el cine con un buen cubo de palomitas.