Zapatero anuncia «reformas estructurales» contra la crisis

Madrid- Una profunda y radical reforma estructural de la economía española es la panacea propuesta por José Luis Rodríguez Zapatero para luchar contra la crisis. De esta forma, el presidente del Gobierno anunció ayer que en las «próximas semanas» se creará la mesa de trabajo que reunirá a las principales fuerzas políticas españolas y que definirá las prioridades y los cambios que se deberán llevar a cabo.Entre ellos primará el aumento de la productividad, uno de los más bajos de Europa, en sectores claves como las comunicaciones, el transporte, la energía, los servicios y la propia Administración. Todo ello se engloba en el «Plan E» de estímulo de la economía, del que Zapatero destacó el fondo de 490 millones de euros en I+D para sectores como la salud o las energías renovables y los 800 destinados al sector automovilístico.El presidente entregó ayer una copia del «Plan E» al premio Nobel de Economía 2008 Paul Krugman, improvisado asesor presidencial con el que mantuvo una reunión en La Moncloa antes de participar en el congreso «Innovae, la innovación como solución». A pesar de la confianza mostrada por Zapatero en los consejos del estadounidense, éste no tuvo reparos en describir la situación económica española como «aterradora».El influyente economista advirtió de la necesidad de que se produzca en nuestro país una deflación no sólo de los precios, sino incluso de los salarios, lo que convertiría la crisis en algo «aún más dramático». La salida «será dolorosa» e implicará una «deflación relativa del 15 por cien».Esto podría agravarse aún más si España no replantea su modelo económico con rapidez, lo que comprende los ya citados aumento de productividad e inversión en innovación tecnológica, que permitan depender menos del ladrillo y el turismo. Krugman desgranó las debilidades de España: una economía basada en el crecimiento inmobiliario, un mercado «sobrevalorado» y que «ya no resulta atractivo para los inversores», un creciente déficit, y unas empresas y familias altamente endeudadas.Los instrumentos de que disponen los estados «se han agotado», en opinión del también premio Príncipe de Asturias 2004, ya que los tipos de interés «no se pueden bajar más», amén de que «ya estaban bastante bajos» cuando empezó la crisis. Krugman, profesor de la Universidad de Princeton (Nueva Jersey), abogó por acometer «medidas más drásticas» para afrontar unos años venideros «especialmente difíciles».El optimismo de BernankeCristina Garmendia, que también participó en el congreso, apostó firmemente por volcar los esfuerzos en un economía basada en la innovación. La ministra de Ciencia y Tecnología destacó el «capital humano» investigador con que cuenta España, lo que, según dijo, nos sitúa en el octavo puesto mundial, aunque ocupamos una «discreta posición», la número 23, en el índice de competitividad.En contraste, la luz empieza a parecer al final del túnel, de acuerdo con Ben Bernanke. El presidente de la Reserva Federal deEE UU aseguró ayer que el peligro de otra gran depresión «ha pasado», y que el principio del fin de la crisis empezará el año que viene.