Internacional

«Si se hubiera detenido a la gente que ella destapó, hoy seguiría viva»

La familia de Daphne Caruana Galizia exige al primer ministro que permita una investigación «independiente e imparcial». LA RAZÓN entrevista a la hermana de la periodista asesinada hace dos años

Esta semana, la investigación del asesinato de la periodista maltesa ha dado un importante vuelco. Las Fuerzas de Seguridad de Malta detuvieron a un destacado empresario cuando supuestamente intentaba huir en su lujoso yate de la pequeña isla del Mediterráneo. Para la familia de Daphne Caruana Galizia, la reportera de 53 años que fue asesinada en octubre de 2017, el arresto de Yorgen Fenech «es un desarrollo importante y esperado en la investigación sobre el asesinato» de su esposa, madre y hermana.

Publicidad

Sin embargo, les llama la atención que «mientras los investigadores buscan ahora los vínculos corruptos entre el jefe de Gabinete del primer ministro, Keith Schembri, y el ministro Konrad Mizzi, estamos consternados de ver al primer ministro (Josepsh Muscat) poniéndose él mismo en el centro de la investigación». Es más, demandan a Muscat que se distancie y permita que la investigación sea «independiente e imparcial».

En una entrevista con LA RAZÓN, Corinne Vella, la hermana de la reportera, explica que valoran positivamente la detención, pero que «el arresto es solo el principio de un proceso mucho más largo. Lo importante para nosotros es que la investigación continúe y que las pruebas se investiguen hasta el final». Para Vella debe «haber consecuencias» a pesar de lo que se descubra en la investigación, afecte a quien afecte. En su opinión, «tiene que haber justicia absoluta, el proceso no termina con la detención» de Fenech.

Sobre Fenech, el exitoso empresario maltés detenido, Vella reconoce que «no era un sospechoso obvio. Quiero decir, es un hombre que llevaba mucho tiempo en el mundo de los negocios, venía de una familia empresarial muy exitosa, su abuelo fundó un imperio que muchos de sus parientes han compartido. No había ninguna razón obvia para él como para hacer algo como matar a una periodista».

Sin embargo, «está involucrado en algún tipo de negocio ilícito. Es el dueño de una empresa que se llama “17 Black” que está registrada en Emiratos Árabes Unidos (EAU) y esa compañía se estableció para canalizar dinero a una tercera empresa offshore, y así sucesivamente. Y es supuestamente una empresa cliente de las compañías de Panamá que pertenecían a Schembri y Mizzi. Ambos están involucrados en enormes proyectos públicos, incluido el de la central eléctrica, en la que Fenech es accionista, por lo que el rastro que dejan las pistas podrían llevar mucho más lejos que al propio Fenech». Por lo que, Vella espera «que los investigadores sigan estas pistas y que todos sean traídos ante la Justicia».

Publicidad

Esta semana hubo una manifestación frente a la oficina del primer ministro y habrá más. «Parece que la gente está en su límite. Se ha llegado demasiado lejos. Llevan años pidiendo sus dimisiones. A pesar de lo que se sabe, ambos siguen en sus puestos y el primer ministro, defendiéndolos. Es demasiado para ser aceptado por los malteses».

  • Una bomba lapa bajo el coche de Daphne Caruana Galizia acaba con la vida de la periodista en Bidnija, el 16 de octubre de 2017.
  • Desde entonces, cada día, se llevan flores y velas en recuerdo a la reportera en su memorial en La Valeta. Cada noche, son retiradas.
  • Después de más de dos años, el miércoles se detuvo a un exitoso empresario de Malta por su relación con el caso.

Más protestas

Lo cierto es que varios malteses consultados aseguran a LA RAZÓN que el brutal asesinato conmocionó al país y que no hay día en que no se recuerde a Caruana Galizia. «Continuaremos con las protestas en el memorial de mi hermana. El único motivo por el que lo construimos a diario es que el Gobierno lo destruye cada día. Además, no se ha hecho justicia», insiste Vella. Esta misma tarde centenares de personas se han vuelto a congregar para pedir dimisiones.

Publicidad

A su modo de ver, «las manifestaciones no van a desaparecer hasta que se haga justicia. Mucha gente ha dicho, y coincido con ellos, que si se los hubiera encarcelado cuando ella los destapó, ella seguiría viva hoy». Vella argumenta que un clima de impunidad es catastrófico para las sociedades y las democracias y no se debe permitir en la UE.

«Si la gente está entre rejas, no pueden organizar la ejecución de una persona». Y es que «Daphne estuvo sacando a la luz a un criminal detrás de otro, nadie fue juzgado y la dejaron completamente sola. Ella era la diferencia entre ser llevados ante la justicia o ser libres. Por lo que se convirtió en un objetivo. Luego fue asesinada. Hoy todavía tenemos un problema: algunas de las personas a las que destapó están en el Gobierno y tienen conexiones empresariales con uno de los sospechosos de ordenar su asesinato», concluye la hermana de la periodista.

Para Vella, "esto no trata de una familia, de que se haga justicia para una familia, ni siquiera para un país", va mucho más allá. "Es importante que se haga justicia también para toda la Unión Europea. Una de las cosas por las que más hemos luchado es porque hubiera una investigación pública, para saber cómo falló nuestro sistema, dónde y cómo podemos arreglarlo", reconoce la hermana de Daphne. Para ello exigimos una investigación pública que indagara en ello. Cómo la impunidad -a pesar de lo que Daphne expuso- finalmente derivó en su muerte. Éste es uno de los objetivos de la investigación pública. Y nuestro primer ministro se ha resistido durante dos años. Se debería haber hecho desde el primer día".

Asimismo, Vella también recalca la investigación pública es la única manera de proteger a los periodistas y, en consecuencia, "proteger nuestro derecho a la información, a la vida, a la democracia, y no solo para nosotros en Malta, sino para el resto de la UE". Y solo espera que esta investigación pública sea adecuadamente respaldada y con los recursos apropiados.

«DAPHNE TENÍA RAZÓN». El miércoles, cuando se conoció el arresto del empresario, hubo una protesta contra el Gobierno de Malta, exigiendo «justicia» para la periodista y dimisiones