150 científicos piden medidas de confinamiento en Estados Unidos

"Estamos en camino de perder más de 200.000 vidas estadounidenses antes del 1 de noviembre", alertan los expertos

Varias personas con mascarilla en Florida
Varias personas con mascarilla en FloridaLynne SladkyAP

Estados Unidos ha superado los 4 millones de positivos por Covid-19, concretamente 4.028.741 el jueves, mientras los muertos se aproximaba ya a los 145.000. Con Texas, Florida, California y Arizona al límite de sus capacidades sanitarias cerca de 150 científicos y médicos han pedido a los líderes políticos para que retomen las políticas de confinamiento.

Hay que cerrar el país, sostienen, para empezar de nuevo. En su opinión más vale evitar las prisas y apostar por la salvación del mayor número de vidas posibles antes de que sea demasiado tarde. «En este momento», sostienen, «estamos en camino de perder más de 200.000 vidas estadounidenses antes del 1 de noviembre. Sin embargo, en muchos estados la gente puede beber en bares, cortarse el pelo, comer dentro de un restaurante, hacerse un tatuaje, darse un masaje y hacer una miríada de otras actividades normales, agradables pero no esenciales».

Su grito de alerta llega el mismo día en el que el doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades, explicaba que resulta imperativo que este año se vacune de la gripe el mayor número posible de personas. Preguntado en la CNN si cenaría en un restaurante y si cogería un vuelo transoceánico respondió que, personalmente, no encuentra razones suficientes para asumir semejantes riesgos.

Sus declaraciones, y los pronósticos más sombríos que llegan desde las universidades estadounidenses, encontraron un eco inesperado en la decisión del presidente Trump de cancelar la convención republicana, que tenía previsto celebrarse en Jacksonville, Florida. Se trata del segundo revés en este sentido, pues antes de eso la convención tendría que haberse celebrado en Charlotte, Carolina del Norte.

Adiós pues al baño de multitudes que iba a marcar el inicio de la campaña. Trump, que ya sufrió un varapalo en su primer mitin después de varios meses acepta al fin que deberá conformarse con un discurso televisado. No es país para mítines ni tiempo de multitudes.

Trump ha explicado que se reunió con sus asesores principales y que les comentó que la salvaguarda de la salud de los ciudadanos está por encima de cualquier otra consideración. «Miré a mi equipo y les dije que el momento para este evento no era el correcto. Simplemente no lo es». Entre tanto los firmantes de la carta pronostican una hecatombe sanitaria si las autoridades no reaccionan de forma tajante.